lunes, 3 de agosto de 2015

El Baghavad Gita en 20 minutos


"Aquellos cuyas almas están siempre en unidad con la Armonía interior, Yo les incremento lo
que quiera que tengan y aun es más, les doy aquello que todavía no tienen..."

En este mundo de prisas usted no necesita más de veinte minutos para acercarse a esta joya literaria de India. Es no sólo de caracter espiritual: también contiene filosofía, psicología, física y más.
Es un resumen personal, pero con una amplísima selección de versos. Puede realizar una lectura por partes, por capítulos o una lectura intuitiva, por curiosidad o porque "usted pregunta o anhela algo" y un verso inspirativo en sincronicidad puede ser revelador. 
No hay cobertura de ninguna organización o grupo. Uno de estos, por cierto, preconiza un canto, que claro, como todo mantram o técnica de autocontrol es positivo, pero en el texto del Baghavad no es mencionado. Pero no les desmerece, es la seriedad lo importante, vale para todo y todos.
Pensar, elaborar y razonar por uno mismo. "La verdad te hará libre", dice Krishna. 
Usted mismo...




CAPITULO 1.º 
7. Mas también escucha, ¡oh tú, el mejor de los dos veces nacido

CAPITULO 2.° 
3. ¡No desfallezcas Arjuna! Esto no es propio de un hombre como tú. Sobreponte a ese 
mediocre desaliento y levántate como el fuego que quema todo lo que encuentra a su paso. 
12. Siempre hemos existido: tanto yo, como tú, como esos reyes. Y existiremos por siempre y 
para siempre. 
22. Al igual que un hombre se quita un vestido viejo y se pone otro nuevo, el Espíritu 
abandona su cuerpo mortal para tomar otro nuevo.  
28. Invisibles son todos los seres antes de su nacimiento, e invisibles volverán a ser después 
de su muerte. Sólo en el transcurso entre estos dos estados invisibles, resulta posible que los 
podamos ver. Siendo esto verdad, ¿por qué afligirse? 
29. Alguien puede creer en el Espíritu, como la visión de una maravilla, y nos lo describe 
como tal. Mientras que otros tan sólo han oído que es maravilloso; pero aún habiéndolo oído, 
ninguno de los dos lo conoce en verdad. 
40. En este camino, ningún esfuerzo es baldío, ni existe posibilidad de desgracia. Hasta el más 
mínimo progreso supone liberación de tus miedos. 
41. El único pensamiento que debe ocupar la mente de quien anda este camino es 
determinación. La mente de aquéllos que no tienen determinación desvaría perturbada por un 
aluvión de pensamientos. 
46. Para un sabio dotado de visión espiritual, los Vedas tienen tanta utilidad como un pozo 
que ha sido cubierto por una inundación. 
47. Concentra tu mente en tu trabajo, pero nunca permitas que tu corazón se apegue a los 
resultados. 
49. Tu salvación está en la sabiduría. 
50. Encuentra pues la sabiduría: el Yoga es la sabiduría en acción. 
55. Cuando un hombre se libera de todos los deseos que anidaban en su corazón, y por la 
gracia de Dios encuentra la dicha divina, entonces su alma descansa definitivamente en paz. 
56. El que no es perturbado por las penas ni anhela las alegrías, ya desapegado de los placeres 
y estando más allá de la pasión: éste es un sabio de mente equilibrada. 
58. Quien, al igual que la tortuga, vierte su conciencia hacia dentro, replegando sus sentidos 
de atracción que ofrecen los placeres externos, éste posee ecuánime sabiduría. 
59. Cuando un hombre repliega sus sentidos, los placeres desaparecen, pero no el deseo de 
tenerlos. Éste sólo desaparece cuando el alma ha obtenido visión de lo supremo. 
60. La impetuosa voluptuosidad de los sentidos arrastra a la mente hacia las cosas externas, 
perturbando así a los hombres sabios, buscadores de la perfección. 
61. Hay que retraer la conciencia de los sentidos y verterla en la armonía interior sentándose 
pues en meditación y con devoción, el alma encuentra descanso en Mí. CUANDO LOS SENTIDOS ESTÁN EN ARMONÍA, SE OBTIENE SERENA SABIDURÍA. 
70. Al igual que todas las aguas fluyen hacia el océano, y no por eso el océano se desborda, el 
sabio, aunque le surjan deseos, permanece en unidad inquebrantable con su paz interior. 



CAPITULO 3.° 
4. El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema 
perfección es alcanzable por la mera renuncia. 
5. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción 
irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas. 
9. En este mundo somos esclavos de la acción, a menos que ésta se convierta en adoración. 
10. Así lo hizo saber el Creador cuando hizo al hombre y sus obras como adoración: 
Adorándole con tus obras multiplicarás y colmarán todos tus deseos, dijo. 
11. Así complacerás a los Dioses y ellos te complacerán a ti. Y en esta armonía con ellos, 
podrás alcanzar el bien supremo. 
12. Satisfechos los Dioses por tu sacrificio, te colmarán todos los deseos. 
28. Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones 
manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de 
su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor. 
36. ¡Oh, Krishna! ¿Qué misterioso poder empuja al hombre a actuar pecaminosamente, 
incluso sin quererlo, como si no tuviese voluntad? 

KRISHNA: 
37. La ansiedad y la ira, que surgen de la pasión, son la fuente de maldad y el foco de 
destrucción: reconócelas como enemigas del alma. 
38. El deseo lo oscurece todo, al igual que el humo oscurece el fuego y el polvo impide que el 
espejo refleje la imagen, al igual que el feto está cubierto por su envoltorio. 
39. El deseo enturbia la sabiduría; es el eterno enemigo del sabio. Al igual que el fuego toma 
infinitas formas, lo mismo hace el deseo; y aún así, no puede encontrar satisfacción. 
40. El deseo encuentra cobijo en los sentidos y la mente del hombre. Tras lo cual enturbia la 
sabiduría, produciendo así la ceguera del alma. 
42. Enorme se dice ser el poder de los sentidos. Pero aún más poderosa que los sentidos es la 
mente. Y aún más poderosa que la mente es Buddhi, la razón. Pero aún más grande que la 
razón es el Espíritu, que habita en todos los hombres y en todo lo que existe. 
43. Conoce pues a Aquél que está por encima de la razón, y deja que Su paz te dé paz. Sé un 
auténtico guerrero y mata el deseo, que es el más poderoso de los enemigos del alma. 

CAPITULO 4.° 
1. Yo revelé este eterno Yoga a Vivasvan, el sol, padre de la luz. Y éste a su vez se lo reveló a 
Manu, el padre del hombre e hijo de Vivasvan. Y Manu a su vez lo reveló a su hijo, el rey 
Ikshvaku, el santo. 
2. Y así sucesivamente fue revelado de padres a hijos, siguiendo la dinastía de los Rajarsis 
(reyes santos). Pero sobreviniendo la decadencia, los hombres olvidaron este Conocimiento, 
hace ya muchísimo tiempo. 
3. Mas hoy, este Conocimiento eterno te está siendo revelado por Mí. Por tu amor por Mí, y 
porque soy tu amigo, te revelo este Secreto Supremo. 
---7. Siempre que el bien decae extinguiéndose poco a poco, predominando en su lugar la 
maldad y el orgullo, Mi Espíritu se manifiesta en forma humana sobre esta tierra. 
8. Para salvar a aquéllos que hacen el bien y destruir a aquéllos que actúan con maldad, para 
así restablecer el reino de la Verdad, Yo vengo a este mundo era tras era. 
11. Según la manera en que los hombres se abren a Mí, así yo me muestro a ellos. Tal y como 
me aman, yo les amo. Pues, aunque muchos son los senderos del hombre, finalmente todos 
llegan a Mí. 
---16. Te enseñaré la Verdad que hace que una acción sea pura, y esta Verdad te hará libre. 
21. Sin esperar nada a cambio, él actúa solamente con su cuerpo, manteniendo su mente bajo 
control, entregando todo lo que tiene: de este modo, él queda libre de pecado. 
---22. Él se contenta con cualquier cosa que el destino le depara, pues está más allá de la 
dualidad de este mundo. 
Se muestra íntegro tanto en el éxito como en el fracaso, sin ningún síntoma de celos. 
Sus acciones no le atan. 
23. Esto es liberación: Su mente ha encontrado paz en la sabiduría y está libre de toda atadura, 
sus obras son actos de amor devocional. Las acciones de un hombre así son puras. 
24. Quien ve a Dios en todo lo que hace, en verdad llega a Dios. A Dios dirige su adoración, y 
a Él ofrece su ofrenda: que es Dios mismo, ofrecido en el fuego de Dios. 
38. Porque no hay nada más puro que este Conocimiento. Poniéndonos en contacto con él, 
también nos haremos puros. El hombre que vive en armonía interior realiza que la Verdad 
está dentro de él, y ahí la encuentra. 



CAPITULO 5.° 
7. Las acciones no pueden atar al hombre de corazón puro, que tiene sus sentidos en armonía 
y ha entregado su voluntad a la fuerza que le da vida. Su alma vive en la conciencia de unidad 
con todo lo que existe. 
8. El hombre que está en armonía y que ha sido iniciado en la visión interior de la verdad, con 
certeza piensa: Yo no hago riada. Pues cuando ve, o huele, o toca, u oye, o come, o duerme, 
o anda, o respira. 
9. O cuando habla o toca cosas, o las suelta, incluso cuando abre o cierra sus ojos, él siempre 
recuerda: Son tan sólo los sirvientes de mi alma que, siguiendo sus órdenes, ejecutan 
acciones. 
27. El sabio que en silencio y en un lugar recogido y oscuro revierte su conciencia, aislando 
sus sentidos del mundo exterior, y reposando su vista interior en medio de sus cejas, deja que 
su aliento entre y salga de su cuerpo de un modo uniforme; calmándose de este modo, pone en 
armonía su mente con su fuerza vital. 

CAPITULO 6.° 
---6. El alma es fiel amiga del hombre, sólo cuando ha sido conquistada por el Espíritu. Para un 
hombre carente de voluntad que aún no ha conquistado su alma, ésta puede convertirse en su 
propio enemigo. 
12. Una vez preparado así el asiento, en total reposo ha de practicar el Yoga, para la 
purificación de su alma, uniendo su mente con la fuerza vital que habita en su cuerpo hasta 
poner su mente en paz. En este silencio, el alma se encuentra en presencia del Uno. 
13. Con el cuerpo recto, al igual que el cuello y la cabeza, relajado y quieto, sin moverse; 
reposando la vista interior, que vaga en varias direcciones, y reposándola con calma y 
concentración en medio de las cejas. 
30. Y cuando él Me ve en todo y ve todo en Mí, Yo ya nunca le abandono y él nunca Me 
abandona a Mí. 
31. Aquél que en su amor universal, logra amarme en todo lo que ve, donde quiera que este 
hombre viva, este hombre vive en Mí constantemente, sea cual fuere la condición de su vida. 
44. Porque su antiguo anhelo y su búsqueda vehemente le empujan siempre hacia adelante: 
aquél que en verdad desea conocer el Yoga va más allá de las palabras de los libros. 



CAPITULO 7.° 
1. Mas ahora escúchame, oh Arjuna, si me entregas tu corazón con un deseo ferviente de 
practicar el Conocimiento, podrás tener una visión total de Mí. Así me reconocerás: Yo soy tu 
Refugio Supremo. 
2. Voy a revelarte el Conocimiento: Esa visión que, una vez conocida, ya nada más en este 
mundo te queda por conocer. 
3. Entre millares de hombres quizás uno busca la perfección. Y entre millares de estos que 
buscan la perfección, quizás uno me conoce en verdad. 
4. Ocho son las formas visibles de mi naturaleza: Tierra, agua, fuego, aire, éter, mente, razón 
y conciencia del “yo” 
5. Pero aún mucho más allá de mi naturaleza visible, está mi Espíritu invisible. Este Espíritu 
es el fundamento de la vida, y gracias a Él, este universo tiene existencia. 
6. Todas las cosas capacitadas de vida obtienen su vida de esta vida. Yo soy el principio y el 
final de todas las cosas que existen. 
7. En todo este inmenso universo no hay nada que sea superior a Mí. Soy el soporte de todos 
los mundos, del mismo modo que el hilo mantiene juntas todas las perlas del collar. 
8. Soy el sabor de las Aguas Vivas, soy la Luz de la Luna y el Sol. Soy el Santo Nombre, la 
palabra sagrada de los Vedas. Soy el sonido del silencio; la fortaleza de los hombres. 
9. Soy la fragancia pura que desprende la tierra. Soy el resplandor del fuego. Soy la vida de 
todas las criaturas vivas, y la austeridad en aquéllos que fortalecen sus almas. 
10. Soy, y desde siempre he sido, la semilla de la vida eterna. Soy la inteligencia del 
inteligente. Soy lo bello de la belleza. 
11. Soy la fuerza de los vigorosos, cuando esta fuerza está libre de la pasión y los deseos 
egoístas. Soy el deseo, siempre que éste es puro: Siempre que no va en contra de la armonía y 
el orden de la naturaleza. 
12. Has de saber que de Mí proceden los tres Gunas, los tres estados del alma: Sattva, Rajas y 
Tamas. Pero no es que Yo esté en ellos, sino que ellos están en Mí. 
13. El mundo entero, confundido por los diferentes estados que producen estas tres 
cualidades, ignora que Yo estoy por encima de ellos, y que soy y seré siempre imperecedero e 
inmutable. 
14. En verdad difícil es no verse afectado por este divino poder mío de ilusión, creado por 
estas tres cualidades. Únicamente aquéllos que buscan refugio en Mí consiguen librarse de ese 
poder y superar el engañoso atractivo de la ilusión. 
15. Los malvados y los insensatos no recurren a Mí, pues sus almas viven en la oscuridad de 
la ilusión. Su visión está nublada por el velo de la ilusoria apariencia, y engañados así, 
escogen el camino del mal. 
16. Hay cuatro clases de hombres que actúan con justicia, y los cuatro en verdad me aman: El 
afligido, el que busca algo a lo que se entrega con sinceridad, el auténtico buscador del 
Conocimiento, y el hombre iluminado dotado de visión. 
17. De estos cuatro, el hombre iluminado dotado de visión es superior a todos, pues vive en la 
unidad y siempre ama al Uno. Así pues, mi amor está siempre en aquellos que, dotados de 
visión, pueden verme. Y aquéllos que pueden verme en verdad me aman. 
18. Estas cuatro clases de hombres en verdad son buenos, mas el hombre dotado de visión 
divina y Yo somos uno. Su alma entera está unida a Mí y Yo soy su Camino Supremo. 
19. Después de muchas vidas, el hombre dotado de visión regresa a Mí, pues en su corazón él 
reconoce: “Dios es todo.” Oh Arjuna, un espíritu tan sublime es muy raro de encontrar. 
20. Aquellos hombres cuya visión les ha sido velada por el deseo y la concupiscencia, 
entregan su amor a otros dioses y, guiados por su naturaleza inferior, se pierden por otros 
muchos caminos. 
21. Cualquiera que sea la divinidad a la cual un devoto pretende rendir culto con verdadera fe, 
a ese hombre Yo le otorgo fe, una fe firme e inamovible. 
22. Así pues, este hombre con toda su fe, adora a ese dios y de este modo ve realizado sus 
deseos. Pero cualquier bien que obtenga proviene de Mí. 
23. Pero así y todo, eso sólo lo hacen los hombres de escasa inteligencia, y muy limitadas son 
las recompensas que obtienen por este medio. Quienes adoran a los dioses van a los dioses; 
mas quienes me adoran a Mí, vienen a Mí. 
24. El ignorante piensa que Yo soy esta forma de naturaleza inferior que Yo adopto y que 
ellos pueden ver con sus ojos mortales. Ellos no conocen mi naturaleza superior. Ésta es 
imperecedera y suprema. 
25. Mi gloria no la ven todos, pues estoy escondido detrás de mi misterioso velo. Engañados 
por mi apariencia, la gente no me reconoce. Yo soy el que no tuvo principio y nunca ha de 
tener fin. 
26. ¡Oh Arjuna! Yo conozco todo el pasado, el presente y el futuro. Pero en verdad nadie me 
conoce a Mí. 
27. Todos los seres nacen ya en la ilusión, engañados por la división dual que produce el 
sentimiento de deseo y repulsa frente a las cosas de este mundo. 
28. Pero hay hombres que sólo hacen lo que es debido, y ya no cometen pecado alguno; ya 
están libres del engaño que produce la dualidad, y Me adoran con toda su alma. 
29. Aquéllos que buscan refugio en Mí y se esfuerzan, en verdad se liberan del tiempo y la 
muerte: Reconocen a Brahman, como su Atman y saben qué es el Karma. 
30. Aquéllos que concentran su mente en Mí, me conocen en la tierra y en el cielo como el 
Supremo Ser. Sus almas son puras y permanecen en armonía, e incluso cuando les llega la 
hora de su muerte, también Me ven. 



CAPITULO 8.° LO SUPREMO 

ARJUNA: 
1. Dime, oh Tú, Señor, ¿quién es Brahman?, ¿quién es Atman?, ¿qué es el karma?, ¿qué es el 
Espíritu Supremo?, ¿qué es el reino terrenal?, ¿qué es el reino de la Luz? 
2. ¿Qué dios rige la vida del cuerpo, y cómo ésta toma lugar? Y dime, oh Tú, cuando llega el 
momento de la muerte, ¿cómo Te reconocen aquéllos que han vivido en consciencia de la 
Armonía? 

KRISHNA: 
3. Brahman es el Principio Indestructible, lo Supremo y lo Eterno. Atman es el Espíritu en el 
hombre. Karma es la fuerza de la creación a partir de la cual toma vida todo lo que existe. 
4. La materia es el reino terrenal, que, llegada su hora, lo perdemos. Pero el Espíritu es el 
reino de la Luz, energía que da la vida a este cuerpo, y en este cuerpo se produce el más 
excelso de los sacrificios. 
5. Y aquél que, llegada la hora de su muerte, abandona su cuerpo con su pensamiento puesto 
en Mí, en verdad viene a Mí y se hace uno en Mí. 
6. Porque aquello en lo que uno piensa en el último momento de su vida, es con certeza hacia 
lo que el alma va, debido a la afinidad que tiene con esa determinada naturaleza. 
7. Así pues, pon tu mente en Mí todo el tiempo: Recuérdame y lucha. Teniendo tu corazón y 
tu mente puestos en Mí, en verdad vendrás a Mí. 
8. Sólo alcanza el Espíritu de la Luz aquél que, habiendo sido iniciado en el Conocimiento, 
concentra su mente en el Espíritu Supremo, con constancia, sin divagar. 
9. Aquél que medita en el Creador: Gobernador Supremo de todo lo creado desde tiempo 
inmemorial, más pequeño que el más pequeñito de los átomos y, aun así, abarcando y 
manteniendo este inmenso universo entero; Aquél que brilla como un sol que destruye la 
oscuridad, y se encuentra mucho más allá del pensamiento humano. 
10. Tal hombre que, llegando la hora de abandonar su cuerpo, está en unión con el Amor y el 
Poder que le da vida, con su mente en perfecta concentración, manteniendo su fuerza vital en 
medio de sus cejas, en verdad va al Espíritu Supremo: el Espíritu Supremo de la Luz. 
11. Ahora escucha con atención, oh Arjuna, pues te hablaré de ese camino que los sabios 
versados en los Vedas llaman el Eterno. Y que sólo es alcanzado por aquellos que, en paz y 
libres de todas las pasiones terrenales, llevan una vida de santidad esforzándose en la 
búsqueda de la perfección. 
12. Si cuando a un hombre le sobreviene la muerte, está sumergido en el silencio del Yoga y, 
recogiendo sus sentidos del mundo, concentra su mente en su corazón, dejando que el aliento 
vital ocupe su cabeza. 
13. Y me recuerda manifestando la Santa Palabra: La Eterna Palabra de Brahman, con 
seguridad se dirige a la Morada Suprema. 
14. Aquéllos que mediante el Yoga de la Devoción me entregan toda su alma para siempre, 
muy pronto llegan a Mí. 
15. Y una vez que estas grandes almas llegan a Mí, la Morada del Gozo Supremo, ya nunca 
han de volver a este mundo humano de penas y sufrimientos. 
16. Todos los mundos, incluso el mundo de Brahma, el Creador, están sujetos al cambio, pues 
son transitorios: Pues tienen un principio y un fin. Pero aquellos que llegan a Mí se liberan del 
continuo ciclo de nacimientos y muertes. 
17. Aquéllos que saben que el día de Brahma, el dios de la creación, tiene una duración de mil 
eras, y que su noche dura otras mil, sólo éstos saben en verdad qué es el Día y la Noche. 
18. Con la llegada del día, todo el universo visible surge de lo invisible; del mismo modo que 
cuando llega la noche, toda la creación entera desaparece disolviéndose en lo invisible. 
19. Del mismo modo que las criaturas vivas, en número incontables, vuelven a la vida una y 
otra vez, inevitablemente todas desaparecen cuando llega su noche de oscuridad, para resurgir 
otra vez cuando llegue su nuevo día. 
20. Pero más, más allá, por encima de esta creación visible e invisible, hay un PrincipioInmanifiesto, Superior y Eterno. Éste permanece y permanecerá por los siglos de los siglos, 
incluso cuando todo haya desaparecido. 
21. A esta esencia inmanifiesta se le llama “el Imperecedero”. Es lo más alto, el Fin Supremo.
Ésta es Mi Suprema Morada, aquéllos que llegan a Ella nunca regresan. 
22. ¡Oh, Arjuna! Este Espíritu Supremo es sólo alcanzable mediante el éxtasis de amor. En Él 
todas las cosas tienen vida, pues Él ha creado todas las cosas. 
23. Te hablaré ahora, oh Arjuna, acerca del tiempo durante el cual los yoguis que abandonan 
este mundo van a la Morada Eterna de la que no regresan. Y también te hablaré del tiempo 
durante el cual regresan aquéllos que aún han de volver a esta tierra. 
24. Si abandonan este mundo durante la llama, la luz, el día, las luminosas semanas de la luna, 
durante los meses en que la luz solar es creciente (solsticio Norte), aquéllos que conocen a 
Brahman, van a Brahman. 
25. Pero si ellos abandonan este mundo durante el humo, la noche, las semanas oscuras de la 
luna, durante los meses de luz solar decreciente (solticio Sur), entran en la luz de la luna y 
regresan al mundo, sujetos al nacimiento y la muerte. 
26. Éstos son los dos caminos que por siempre ahí estarán: el camino de la luz y el camino de 
la oscuridad. El primero conduce a un lugar del que no se regresa, mientras que el otro te 
obliga a regresar a esta existencia de tristeza y sufrimiento. 
27. Para el Yogui que ya ha conocido estos dos senderos, la ilusión de este mundo deja de ser 
ya una trampa. Así pues, oh Arjuna, practica con constancia y regularidad este Yoga. Hay una 
recompensa que se obtiene de la lectura de los Vedas, o de la ofrenda de sacrificios, o de la 
vida austera, o de la caridad. Pero incomparablemente más alta, es la recompensa que obtiene 
el Yogui que, conociendo la Verdad, ve la Luz que disipa sus tinieblas: de este modo él 
regresa a su Hogar Eterno. 



CAPITULO 9.º ENTREGA Y DEDICACION 

KRISHNA: 
1. A ti, porque tienes fe, te voy a revelar el más alto de los misterios: el Conocimiento y la 
visión espiritual interior. Una vez alcanzado esto, tu alma estará libre de pecado. 
2. Es el Augusto Misterio, el Eterno Conocimiento, purificador por excelencia. Una vez 
abierto el tercer ojo, capacitado de visión divina, comienza a andar el camino del recto obrar. 
Es muy fácil de seguir y conduce a la más alta Morada. 
3. Pero aquéllos que no tienen fe en esta Verdad, no recurren a Mí aunque en verdad soy su 
único refugio. Debido a esto, regresan sin cesar al ciclo de la vida y la muerte.
4. Todo este universo visible ha salido de Mi Forma Invisible. Soy el soporte de todos los 
seres, y aún así, no dependo de ellos. 
5. Y en verdad, tampoco ellos están en Mí: tal es el misterio de mi condición sublime. Soy la 
Fuente de todos los seres vivos, soy el soporte de todos ellos; mas, aún así, no dependo de 
ellos. 
6. Del mismo modo que los vientos llenan todo el inmenso espacio etérico, igualmente Yo 
soy el sustento de todos los seres. Acepta esto como una verdad. 
7. Cuando el Día de Brahma llega a su fin, oh Arjuna, todo lo creado es reabsorbido en Mi 
naturaleza inmanifiesta. Mas cuando, una vez transcurrida la Noche, el nue vo Día alborea, de 
Mí emanan otra vez. 
8. Así pues, partiendo de mi Ser, Yo manifiesto la creación entera, y a Mí la hago regresar de 
nuevo, y este ciclo se repite una y otra vez, siguiendo los círculos del tiempo. 
9. No obstante así, mi Naturaleza no sufre alteración ni se ve atada por el vastísimo 
desenvolvimiento de la creación. Yo soy el que soy, tan sólo observo el drama de todo el 
proceso. 
10. Yo observo cómo, en el desarrollo de la creación, la naturaleza produce todo aquello que 
puede moverse al igual que lo inmóvil, mientras el mundo da vueltas y vueltas sin cesar. 
11. Los ignorantes y los locos de este mundo al yerme en cuerpo humano, no reconocen mi 
Naturaleza Superior y me desprecian. Ellos no conocen Mi Espíritu Supremo, la Forma 
Infinita del Dios que ha creado todas las cosas. 
12. Vanas son sus esperanzas, e igualmente vanas sus acciones, vano es todo lo que han 
aprendido, siendo igualmente vanos todos sus pensamientos. En su locura descienden a la 
naturaleza de demonios, cayendo en la oscuridad y el engaño del infierno. 
13. Pero hay hombres de grandes almas que sí Me reconocen. Así pues, buscan su refugio en 
Mi Naturaleza Divina. Me aman con todo su corazón, dedicándome todo su ser. En verdad 
ellos saben que Yo soy la fuente de donde surge todo. 
14. Me adoran con devoción y me hacen ofrendas, una tras otra, sin encontrar límite en su 
cuantía ni en el valor de las mismas. Su determinación es fuerte. Siendo armonía el estado 
habitual de sus almas: con su amor, ellos Me adoran. 
15. Otros trabajan para Mí y así me adoran, al tiempo que practican el Yoga de la visión 
espiritual. Me adoran en mi unidad y en mi multiplicidad, pues ya no ven diferencias entre 
ambas. 
16. Dado que soy el sacrificio y también la ofrenda, soy igualmente el sacrificio por los 
antepasados y la hierba bendita. Soy las palabras santas, el santo alimento, el fuego santo, y 
también la ofrenda que consume el fuego en el holocausto. 
17. Soy el Padre de este universo. Es más, soy la Fuente de el Padre. También soy la Madre 
de este universo y el creador de todo lo existente. Soy lo más alto que se puede conocer: el 
Camino de la Perfección, la Santa Palabra, los Tres Vedas, (Rig, Sama y Yajur-Veda). 
18. Yo soy el Camino, y el Maestro que en silencio observa: tu amigo, tu refugio, y tu morada 
de paz. Soy el principio, el medio y el fin de todas las cosas que existen. Soy la semilla de 
eternidad, el Supremo Tesoro. 
19. De Mí obtiene el sol el calor que él emite, y del mismo modo retengo y rocío la lluvia 
sobre la superficie de la tierra. Soy vida inmortal para el sabio y muerte para el ignorante, soy 
lo que es y lo que no es. 
20. Hay quienes conocen la esencia de los Tres Vedas y beben el Néctar: éstos están libres de 
pecado. Ellos rezan y me adoran continuamente, lográndose así el cielo. Estos en verdad 
alcanzan el cielo de Indra, el rey de los dioses, y allí gozan de todo tipo de inigualables 
placeres. 
21. Después de gozar allí de las delicias del vasto mundo celestial, una vez agotados sus 
méritos, retornan a este mundo de mortales. Y de este modo se cumple lo prescrito por los 
Vedas; como cobijaron en su corazón deseos por placeres transitorios, en verdad los 
consiguieron, pero esta felicidad es tan sólo transitoria. 
22. Pero a quienes me aman y me adoran con pureza en su alma, viviendo siempre en 
armonía, a aquéllos cuyas almas están siempre en unidad con la Armonía interior, Yo les 
incremento lo que quiera que tengan, y aún es más, les doy aquello que todavía no tienen. 
23. Incluso aquéllos que con fe y ferviente devoción adoran a otros dioses, con el amor que 
ellos ofrecen, me adoran a Mí. Aunque no es ésta la forma correcta. 
24. Porque Yo soy su Señor Supremo, y acepto complaciente todo sacrificio. Pero esos 
adoradores, en verdad no conocen mi Esencia Pura, por lo tanto, fracasan en el propósito 
último. 
25. Pero aquéllos que adoran a los dioses, a los dioses van, y aquéllos que adoran a los 
antepasados, a los antepasados van. Aquéllos que rinden culto a los espíritus inferiores, hacia 
ellos se dirigen. Mas aquéllos que me adoran a Mí, con seguridad vienen a Mí. 
26. Yo acepto cualquier ofrenda que un alma de ferviente amor me haga con devoción. Ya sea 
una hoja, o una flor, o una fruta, o incluso un poco de agua fresca: todo lo acepto, porque con 
corazón puro me ha sido ofrecido por amor. 
27. Cualquier cosa que hagas, o comas, o des, u ofrezcas en adoración, ofrécemelo a Mí. Del 
mismo modo, cualquier tipo de sufrimiento que venga a tu vida, también ofrécemelo a Mí. 
28. De este modo te habrás desligado de las ataduras del Karma, tanto si los frutos son buenos 
como si son malos. Perseverando así en la renuncia a los frutos de la acción, serás libres y 
vendrás a Mí. 
29. Yo me doy por igual a todos los seres, y Mi Amor por todos es el mismo. Mas aquéllos 
que me adoran con devo ción están en Mí y Yo estoy en ellos. 
30. Incluso el pecador más depravado, si me adora con toda su alma, con toda su mente, y con 
todas sus fuerzas, ha de ser considerado como un justo obrador del bien; pues su voluntad ha 
escogido el camino correcto. 
31. Y pronto se purificará y alcanzará la paz eterna. De este modo Yo prometo que aquél que 
en verdad me ama, no perecerá. 
32. Porque aquéllos que buscan en Mí su refugio, sin importar lo débiles o pecadores que 
sean, sean mujeres, o Vaisyas, o Sudras, con seguridad todos ellos conocerán el Camino 
Supremo. 
33. ¡Con cuánta mayor razón no lo han de lograr los santos Brahmanes y los nobles santos 
que en verdad me aman! Ya que has venido a este transitorio mundo de amargura, ¡ámame, 
oh Arjuna! 
34. Entrégame tu mente y entrégame tu corazón, dedícame tus ofrendas y también tu 
adoración. De este modo, uniendo tu alma a Mí, considerándome como lo principal en tu 
vida, tu Meta Suprema, en verdad vendrás a Mí. 

CAPITULO 10.º LAS GLORIAS DEL SEÑOR 

KRISHNA: 
1. Escucha, pues, vigoroso Arjuna, de nuevo te hablaré de la gloria de Mi Palabra. Lo haré por 
tu propio bien, dado que tu corazón encuentra su gozo en Mí. 
2. Ni entre las legiones de los dioses, ni entre los santos videntes de la tierra, existe alguien 
que conozca Mi origen, pues tanto los dioses como los grandes sabios videntes, todos han 
nacido de Mí. 
3. Aquél que sabe que no tuve principio, que soy “el No-Nacido”: el Señor de todos los 
mundos, este mortal está libre de la confusión y a salvo de toda ignorancia. 
4. Inteligencia, Conocimiento espiritual, claridad y entendimiento, paciencia y benevolencia, 
sinceridad, autodominio y paz interior, dicha y tristeza, prosperidad y miseria, miedo y 
audacia. 
5. Inmutabilidad, no violencia, mansedumbre, satisfacción, generosidad y austeridad, honor y 
ofensa; todas éstas son condiciones propias de los mortales y todos vienen de Mí. 
6. Los siete grandes sabios videntes de tiempos ancestrales, al igual que los cuatro fundadores 
de la especie humana, en Mí estaban y de mi mente surgieron. Y a su vez, de ellos proviene la 
generación de la raza humana. 
7. Aquél que conoce la magnanimidad de mi poder y de mi gloria, permanece inmutable en 
unidad con la Armonía. Cierto es esto que te digo. 
8. Yo soy el Origen Único de todo lo que existe. Yo soy la causa de toda evolución. Los 
sabios que me conocen saben esto, y en continua alabanza me adoran con su amor. 
9. Todos sus pensamientos los dirigen a Mí y me entregan toda su vida en dedicación. De este 
modo, cada uno de ellos se convierte en luz en el camino para el otro; pues ellos sólo hablan 
para cantar mis glorias y en ello encuentran paz y gozo. 
10. Quienes así viven, en continuo contacto con la armonía y adorándome con su amor, a 
ellos Yo les revelo el Conocimiento de la visión espiritual, para que reconociéndome dentro 
de ellos, puedan así unirse conmigo. 
11. Por misericordia infinita Yo habito dentro de sus corazones, y mediante la Luz del 
Conocimiento, disipo la oscuridad de la ignorancia que mantiene a su alma presa a la ilusión 
de este mundo. 

ARJUNA: 
12. En verdad Tú eres el Dios Supremo, Luz Divina, Pureza Inmaculada, Espíritu Eterno, 
Creador sin principio ni fin, el Señor omnipresente que habita en todas las cosas. 
13. Así te proclaman en alabanzas los grandes sabios videntes, tales como el santo y sabio 
Narada, Asita, Devala y Vyasa. Y ahora Tú te revelas a Ti mismo manifestando Tu propia 
gloria. 
14. Pongo mi fe en tus palabras, porque tus palabras son palabras de verdad, y ni los dioses 
del cielo, ni los demonios del infierno pueden abarcar la inmensidad de tu revelación. 
15. Sólo Tú te conoces a Ti mismo: Sólo Tú Espíritu conoce su propia gloria. Tú eres la 
fuente del Ser que mora en todos los seres, Dios de dioses, Rey de reyes. 
16. Te ruego que, por tu infinita misericordia, me reveles la gloria de tu Espíritu Divino, que 
penetra todos los mundos que existen. 
17. ¿Cómo podré conocerte yo a través de la meditación? ¡Oh mi Señor! ¿Qué forma he de 
atribuirte para poder pensar en Ti? 
18. Por favor, háblame de nuevo y hazme conocer la inmensidad de Tu poder y de Tu gloria, 
pues nunca me cansaré de escuchar Tus palabras de vida. 

KRISHNA: 
19. Escucha, pues, oh Arjuna, pues voy a revelarte algunas de mis manifestaciones. Sólo las 
principales, pues en verdad, es imposible cantar las glorias de Mi infinita grandeza. No hay un 
fin para mis divinas manifestaciones en los diferentes órdenes. 
20. Yo soy el Espíritu, principio eterno que mora en el corazón de todas las cosas. Soy el 
principio, el medio, el fin de todos los seres vivos. 
21. Entre los hijos de la Luz, Yo soy Vishnu, y entre las luminarias, soy el sol radiante. Soy 
Marichi, el señor de los vientos y las tempestades, y entre las estrellas de la noche, Yo soy la 
Luna. 
22. Entre los Vedas, soy el Veda de la Música. Soy Indra, el gobernador de los dioses. Por 
encima de los cinco sentidos del hombre, Yo soy la mente, y morando dentro de todos los 
seres vivos, Yo soy la Luz de la conciencia. 
23. Entre los poderes que amedrentan al hombre, Yo soy el dios de la destrucción. Entre los 
seres monstruosos y los demonios soy Vittesa, el señor de la riqueza. Entre los espíritus 
radiantes, yo soy el fuego, y entre las más altas cumbres Yo soy Meru, la montaña de los 
dioses. 
24. Entre los sacerdotes, Yo soy Brihaspati y entre los fornidos guerreros, Yo soy Skanda, el 
dios de la guerra. Entre lagos y pantanos Yo soy el inmenso océano. 
25. Entre los más grandes sabios videntes, Yo soy Bhrigu, y entre todas las palabras, Yo soy 
la Santa Palabra, la Palabra Eterna. Entre todas las oraciones, Yo soy la oración en silencio, y 
entre las cosas inmóviles, soy los Himalayas. 
26. Entre todos los árboles, soy el árbol de la vida, y entre los celestiales iluminados, Yo soy 
Narada. Y Chitraratha soy, entre los Gandharvas, músicos celestiales. Y entre los iluminados 
de la tierra, Yo soy Kapila. 
27. Entre los caballos, soy el caballo de Indra, y su elefante Airavata entre los elefantes. Entre 
los hombres, soy el rey de la humanidad. 
28. Entre las armas destructivas soy el rayo Vajra, y entre las vacas soy la vaca de la 
abundancia. Entre los creadores soy el Creador del Amor, y entre las serpientes soy la 
serpiente de la eternidad, Vasuki. 
29. Entre las víboras del misterio. Yo soy Ananta, y entre los habitantes de las aguas yo soy el 
dios Varuna. Entre los espíritus de los antepasados, soy el venerable Aryaman. Y entre los 
jueces soy Yama, el juez de los muertos. 
30. Entre los demonios soy Prahlada, el príncipe de todos ellos, y entre todas las medidas, Yo 
soy el tiempo. Entre los animales y bestias, Yo soy su rey, y entre las aves y los pobladores 
del cielo, Yo soy Vainateya, el águila sagrada que porta un dios. 
31. Entre los agentes purificadores Yo soy el viento, y entre los guerreros el héroe supremo, 
Rama. Entre los peces que pueblan el mar, soy el maravilloso Makara, y entre todos los ríos 
soy el sagrado Ganges. 
32. Todo lo que existe halla en Mí su principio, su medio y su fin. Entre todos los 
conocimientos, Yo soy el Conocimiento del Alma. Entre los muchos caminos, Yo soy el 
único que conduce a la Verdad. 
33. Entre todos los sonidos, soy el sonido primero: A. Igualmente, soy la coordinación que 
regula la composición de las demás variantes. Soy el tiempo eterno, el Creador que todo lo ve. 
34. Soy la muerte que pone fin a todas las cosas, al igual que soy el origen de todas las cosas 
que han de venir. Entre las palabras femeninas soy la Fama y la Prosperidad, la Memoria, la 
Inteligencia, la Elocuencia, la Constancia, y la paciente Bondad. 
35. Entre todos los cantares de los Vedas, Yo soy el Brihat, y entre las medidas de versos, soy 
el Gayatri. Entre los meses soy el primer mes del año, y entre las estaciones del año, soy la 
primavera. 
36. Soy la astucia en los juegos de azar, y la belleza en todas las cosas bellas. Victoria soy, 
siendo al tiempo la lucha por conseguirla. Soy la bondad en aquéllos que son buenos. 
37. Entre los descendientes de Vrishni, Yo soy Krishna, y entre los descendientes de Pandu, 
soy Arjuna. Entre los iluminados que meditan en silencio, Yo soy Vyasa. Y Usana soy, entre 
los poetas más exquisitos. 
38. Soy el cetro de los gobernantes de la tierra, y la sabia estrategia entre aquéllos que buscan 
la victoria. Soy el Silencio en el que se esconden los sagrados misterios: Soy el Conocimiento 
de aquéllos que en verdad conocen. 
39. Y has de saber, oh Arjuna, que soy Yo la semilla de todo y que sin Mí no existiría ninguna 
de las cosas que se mueven ni tampoco aquellas que permanecen inmóviles. 
40. ¡Oh Arjuna! Mi divina grandeza no tiene fin. Estas palabras que he pronunciado 
correspondiendo a tu ruego, revelan tan sólo una diminuta parte de Mi infinita gloria. 
41. No obstante, has de saber que todo cuanto haya de bello o bueno, toda chispa de gloria o 
de poder que puedas apreciar forma parte de mi naturaleza. 
42. Mas, ¿para qué abrumarte con la incontable diversidad de mis manifestaciones? Te basta 
con saber que con una pequeña parte de mi Ser, Yo mantengo el universo entero. En realidad, 
Yo Soy. 




CAPITULO 11.º REVELACION DE LA VISION DIVINA 

ARJUNA: 
1. Movido por tu infinita misericordia, oh Krishna, me has explicado el Supremo Secreto de 
tu Espíritu Divino, y con tus palabras, has disipado la ignorancia que a mi alma sumía en la 
ilusión. 
2. He escuchado con atención todo lo que me has dicho acerca de la procedencia y el destino 
de todos los seres, al igual que de la infinita inmensidad de Tu gloria. 
3. He oído Tus palabras empapadas de verdad, pero aun así, mi alma anhela profundamente 
poder ver; ver Tu Forma Inmanifiesta como el Dios Omnipresente que habita en todas las 
cosas. 
4. ¡Oh, mi Señor!, si crees que soy digno de obtener una Visión tal, por favor, muéstrame Tu 
gloria, ¡oh Ser Supremo, oh Dios del Yoga! 

KRISHNA: 
5. Contempla, pues, oh Arjuna, mis centenares y millares de formas divinas, todas variadas, y 
de innumerables aspectos y colores. 
6. Contempla los dioses del sol, los del fuego y los de la luz; los dioses de la tempestad y del 
relámpago, y los dos luminosos aurigas de los cielos. Contempla, pues, oh Arjuna, las 
maravillas nunca vistas hasta ahora. 

SANJAYA: 
9. ¡Oh rey!, después de que Krishma, el Señor del Yoga, hablase así a Arjuna, se le manifestó 
en su Suprema Forma Divina. 
10. Y Arjuna, dotado de visión divina, contemplaba, en una visión portentosa, cómo su Señor 
tomaba incontables formas de impresionante aspecto, con multitud de ojos correspondientes a 
innumerables caras, con gran profusión de ornamentos divinos, y blandiendo numerosas 
armas celestiales. 
11. Ataviado con espléndidas guirnaldas y ostentosas vestiduras, despidiendo fragancias de 
aromas celestiales y luciendo todo tipo de maravillas, resplandeciente en su infinita divinidad, 
su cara miraba en todas direcciones. 
12. Como si la deslumbradora luz de mil soles juntos surgiera de repente en medio del 
firmamento, tal era el refulgente esplendor que desprendía Su Espíritu Supremo. 
13. Y Arjuna vio el universo entero en su incontable variedad, suspendido y formando una 
inmensa unidad dentro del resplandor que desprendía el cuerpo del Dios de los dioses. 
Sobrecogido de estupor y asombro, Arjuna el héroe, inclinó su cabeza juntando sus manos en 
acto de adoración, y con estas palabras se dirigió a su Señor: 

ARJUNA: 
15. En Ti, oh Dios mío, contemplo a todos los dioses y las innumerables variedades de seres 
que habitan en Tu creación; asimismo, veo a Brahma sentado en el trono de su flor de Loto, y 
a todos los grandes sabios videntes y las serpientes de la luz. 
16. Por doquier contemplo la gloria de tu infinitud: El poder de tus innumerables brazos, la 
visión de tus innumerables ojos, las palabras de tus incontables bocas, y el fuego vital de tus 
innumerables cuerpos. Me resulta imposible ver tu principio, tu medio o tu fin, ¡oh Señor de 
todas las especies, Dios de la Forma Infinita! 
17. Puedo ver el infinito resplandor de una divinidad de belleza extremada que ilumina el 
universo entero: ¡oh, eres Tú! Llevas tu corona, el cetro y el círculo. ¡Qué difícil es verte! 
Cual ingente masa de luz, desprendiendo vivísimos fulgores por doquier, no puedo abarcar tu 
inmensidad ni resistir la brillantez de tu luz, pues resplandeces como el fuego ígneo, como el 
sol radiante. 
18. Tú eres el Inmortal, la Meta Suprema del Conocimiento, Creador, Preservador y 
Destructor de todo el universo, el eterno guardián de la ley de la justicia, el Espíritu que 
estaba al principio y que, siendo imperecedero, aún Es. 
19. No tienes principio, ni medio, ni fin. Contemplo el poder infinito de tus incontables 
brazos. Tus ojos son el sol y la luna, y tu cara contemplo cual llameante fuego de sacrificio, 
dando luz y vida al universo entero, en el fulgor de una inmensa ofrenda. 
20. Llenos están el cielo y la tierra de tu Espíritu, al igual que todas las regiones del espacio 
infinito, y ante la maravillosa visión de tu temible majestad, los tres mundos tiemblan. 
21. Pues hacia Ti se dirigen las legiones de los dioses adorándote y alabándote, con las manos 
unidas en maravilla y asombro.¡Salve!, exclaman a coro las multitudes de sabios y santos 
glorificándote con sublimes cantos. 
22. Los Rudras de la destrucción, los Adityas del sol, los Vasus de fuego y los Sadhyas de las 
plegarias. Los dioses menores, los Visves, dioses dévicos, los dos Ashvins, aurigas celestiales, 
los Maruts, dioses de los vientos y tempestades, y los Ushmapas, espíritus de los antepasados; 
así como los Gandharvas, coros celestiales, los Yakshas, guardianes de las riquezas, los 
Asuras, demonios del infierno, y los Sidhas, quienes alcanzaron la perfección en la tierra: 
Todos ellos te contemplan maravillados, absorbidos en éxtasis. 
23. Pero los mundos, contemplando tu monstruosa forma aterrorizante, con tantas bocas y 
ojos, con tantas barrigas, muslos, y pies, aterrorizados por tus terribles dientes, tiemblan de 
miedo, e igual me ocurre a mí. 
24. Pues al verte alzándote por los cielos y resplandeciente, con tal variedad de matices y 
colores, al contemplar tus bocas desmesuradamente abiertas y tus enormes ojos fulgurantes, 
mi alma se estremece, oh Vishnú, y pierdo mi armonía y mis fuerzas, sintiéndome desfallecer. 
25. Mirando tus enormes mandíbulas armadas de dientes amenazadores y ardientes, como el 
fuego devorador del fin del mundo, mi ánimo desfallece y la dicha me abandona. ¿Dónde 
estoy?, ¿dónde me refugio? ¡Apiádate de mí, oh Señor de los dioses, Refugio Supremo del 
débil y desamparado! 
26. Todos los hijos de Dhritarashtra, unidos a una pléyade de príncipes y señores de la tierra, 
además de Bhishma y Drona, y el gran Karna, junto con los más grandes guerreros de estas 
regiones. 
27. Todos se abalanzan atropelladamente para prccipitarse dentro de tus horripilantes bocas, 
dotadas de dientes aterradores; tales, que los infelices que quedan atrapados entre ellos son 
triturados hasta reducirse a polvo sus cabezas. 
28. Como caudalosos ríos que, en arrebatada corriente, se abalanzaran con tremendo 
estruendo hacia el océano, así, todos estos héroes de nuestro mundo mortal se precipitan en 
tropel cayendo dentro del abismo de tus bocas llameantes. 
29. De igual modo que un enjambre de polillas arrojándose en raudo vuelo hacia la lumbre de 
una hoguera, para encontrar allí su muerte segura, del mismo modo estos hombres se 
precipitan raudos entrando en tu fuego; con ímpetu se arrojan hacia su propia destrucción. 
30. Tus lenguas flamígeras saliendo de tus bocas devoran todos los mundos. El universo 
entero se llena con tu esplendor, pero ¡terriblemente abrasador es el fuego de tu gloria! 
31. Por favor, manifiéstate ante mí, dime quién eres Tú, que con tan aterradora forma te 
presentas ante mí. ¡Ten piedad de mí! Yo te adoro como el Dios Supremo, y anhelo 
conocerte, mas no logro entender tu misteriosa forma de obrar. 

KRISHNA: 
32. Yo soy el tiempo demoledor que destruye todas las cosas, y aquí estoy dispuesto a 
exterminar el linaje de estos hombres. Ni tan sólo uno de los guerreros que luchan en el 
ejército enemigo escapará a la muerte. 
33. ¡Levántate, pues, Arjuna! Ve a conquistar tu gloria, vence a tus enemigos y goza del reino 
que te pertenece. Debido a las condiciones de su Karma, ya los he condenado a todos a 
encontrar aquí la hora de su muerte. Sé tú tan sólo el instrumento para realizar mi trabajo. 
34. La muerte de Drona, la de Vhishma, la de Jayadratha y la de Karna, ya han sido 
decretadas y consumadas por Mí. Así que, sin temor, lucha y extermínalos. Triunfa sobre tus 
enemigos en esta batalla. 

SANJAYA: 
35. Cuando Arjuna escuchó las palabras que Krishna le habló, con pulso tembloroso encogió 
sus brazos y, con voz balbuceante, después de inclinarse en adoración, le habló a Krishna de 
este modo: 

ARJUNA: 
36. Cierto es, oh mi Señor, que las multitudes, cantando tus alabanzas, se regocijan con 
alegría en Ti. Las turbas de espíritus malignos, aterrorizados, huyen despavoridas en 
desbandada, mientras los Santos, reunidos, se postran ante Ti en acto de adoración. 
37. ¿Cómo podrían dejar de adorarte y expresarte su amor, oh Señor de señores, oh Supremo 
Poder? Tú creaste a Brahma, el dios de la creación, eres refugio eterno e inagotable para este 
mundo. Soporte de lo que es y de lo que no es, estando aún más allá de ambos. 
38. Eres el Poder Superior que estaba en el principio, Señor de los hombres desde que el 
hombre existe; el más valioso tesoro que esconde este inmenso universo. Tú eres el que ha de 
ser conocido al tiempo que el conocedor, la morada del descanso final. Eres el Poder 
Omnipresente para el cual nada hay oculto. 
39. Dios del viento y de las aguas, del fuego y la muerte, Señor de la luna solitaria, Creador, 
Padre de todas las criaturas. Mil postraciones mereces en adoración a Ti, y más aún debiera 
postrarme una vez tras otra ante Ti, pues eres el Poder Superior en persona. 
40. Te adoro a Ti, que estás delante y detrás de mí. Te adoro a Ti, el que me rodea por todas 
partes, pues donde quiera que miro, ante mí está tu rostro. Dios omnipotente de poderes sin 
límite, todo lo que existe se dirige a Ti, como la Meta Última: Tú eres mi Todo. 
41. Si alguna vez, considerándote como a un igual debido a nuestra relación amistosa, te 
llamé Krishna o hijo de Yadú o mi amigo, te ruego que excuses mi inconsciencia, pues 
desconocía la magnitud de tu grandeza. 
42. Si alguna vez a solas o en compañía de otros, te traté irrespetuosamente, con irreverencia, 
o si alguna vez me burlé de Ti durante nuestros juegos en nuestros ratos de ocio, o en alguna 
fiesta, implorando tu misericordia, te pido perdón. ¡oh Tú, Señor Todopoderoso! 
43. Padre de los mundos y de todo cuanto existe en ellos, Maestro Supremo, ¿quién puede 
igualarte a Ti? ¿Cómo podría nadie superarte, cuando en ninguno de los tres mundos existe 
nada comparable a tu Grandeza? Tú eres el Poder Superior en persona. 
44. Ante Ti yo me inclino haciéndote Pranam; ante Ti yo me postro en actitud de adoración. 
Te imploro tu Gracia, oh Señor Glorioso. Mírame como mira el padre a su hijo, como un 
compañero fiel mira a su amigo, como un amante mira a su amada. ¡Oh mi Señor! 
¡Bendíceme con tu Gracia! 
45. Mi corazón rebosa de gozo ante la maravillosa visión que revelas dentro de mí, 
permaneciendo oculta a los ojos de todo hombre, pero aún así, mi corazón está sobresaltado 
por el miedo. Ten piedad de mí, oh Señor de los dioses. Tú eres el refugio seguro para el 
universo entero. Por favor, déjame verte otra vez en tu forma humana. 
46. De todo corazón anhelo verte de nuevo con tu corona tu cetro y tu círculo. Por favor, 
adopta otra vez tu forma excelsa de cuatro brazos,¡oh Tú, Ser Infinito, Forma Ilimitada! 

KRISHNA: 
47. Como una gracia singular y en virtud de mi maravilloso poder, te he revelado, oh Arjuna, 
la Luz Divina que constituye mi Forma verdadera, que, siendo infinita, todo lo penetra: Mi 
forma auténtica, que ha existido desde el principio de los tiempos, aunque ningún hombre la 
ha podido ver con estos ojos mortales. 
48. Ni los Vedas ni las ofrendas de sacrificios ni el estudio de las escrituras ni las obras de 
caridad ni los ritos ni las penosas austeridades pueden revelarte la Visión Suprema de Mi 
Espíritu Supremo que en Ti mora. Sólo tú has podido ver la gloria de mi Forma Verdadera, 
¡oh príncipe noble, el mejor de los kurus! 
49. No guardes recelo alguno ni te turbes ante la estremecedora visión de mi grandeza. 
Libérate de todo temor y, con el corazón henchido de júbilo, contempla ahora otra vez mi 
forma natural. 

SANJAYA: 
50. Así habló Krishna a su amado Arjuna, al tiempo que se manifestaba en su forma humana. 
De este modo, mostrándose el Señor de los mundos en su serena belleza, disipó los temores 
del príncipe pandava trayendo la calma a su corazón. 

ARJUNA: 
51. ¡oh Krjshna! Cuando veo la hermosura de tu cara humana, atraído por el candor de tu 
belleza, mi alma se tranquiliza y mi corazón se serena. 

KRISHNA: 
52. Por mi Gracia te ha sido posible ver, a través de la visión espiritual, mi Forma Divina, lo 
cual a muy pocos les ha sido concedido. Incluso los dioses del cielo anhelan con vehemencia 
ver lo que tú ahora has visto. 
53. Ni la recitación de los Vedas, ni la vida de austeridad, ni las limosnas a los pobres, ni los 
rituales ni las ofrendas pueden revelar la visión de Mí, que tú por mi infinita Gracia has 
tenido. 
54. Sólo los hombres que me ofrecen su amor obtienen la Gracia de poder verme a través de 
la visión espiritual. Sólo por Amor pueden recibir Mi Conocimiento. Yo sólo me revelo a 
aquéllos que vienen a Mí con humildad y con amor en sus corazones, deseando sinceramente 
conocer la Verdad. 
55. Aquél que trabaja por y para Mí, aquél que me ama y para quien Yo soy su Meta 
Suprema, liberado ya de todas las ataduras de las cosas de este mundo, y con inmenso amor 
por todo lo existente, ése, en verdad viene a Mí. 

CAPITULO 12.° YOGA DE LA DEVOCION 

ARJUNA: 
1. Entre todos aquellos hombres que te adoran, oh Krishna, dime: ¿Quiénes son los mejores 
devotos: los que te adoran en tu forma física, como Dios manifestado en forma humana,o 
aquéllos que te adoran como Luz Pura en tu forma imperecedera? 

KRISHNA: 
2. Aquéllos que me entregan las riendas de su vida, adorándome continuamente con su amor, 
teniendo en Mí una Fe inamovible, éstos son los que Yo considero como los mejores devotos. 
3. Mas aquellos que aman al Eterno, Infinito e Imperecedero, como mi forma inmanifiesta, La 
Energía Omnipresente que estando más allá del pensamiento no puede ser abarcada por la 
mente humana, el Constante e Inmutable. 
4. Aquéllos que llevando una vida en armonía con su mente controlada, amando por igual a 
todas las cosas que existen, regocijándose en el bien de todas las criaturas, en verdad, también 
vienen a Mí. 
5. No obstante, ardua es la tarea de aquéllos cuya meta a alcanzar es mi Forma Inmanifiesta. 
Porque el camino que conduce a este estado es muy difícil y duro para aquellos mortales que 
pretendan conseguirlo. 
6. Mas aquéllos para quienes Yo soy su Fin Supremo y me entregan las riendas de su vida, 
ofreciéndome los frutos de todas sus acciones. 
7. Aquéllos que, con amor puro, meditan en Mí y me adoran, muy pronto quedan libres de las 
influencias del océano de Maya. Ya no son muertos en vida, pues libres están ya de la muerte, 
al entregarme su vida a Mí. 
8. Pon todo tu amor únicamente en Mí y entrégame tu mente. De este modo, en verdad, 
encontrarás en Mí vida eterna. 
9. Mas si no te resulta fácil entregarme tu mente, entonces intenta entregármela mediante la 
práctica del Yoga de la concentración. 
10. Si no te resulta fácil concentrarte, ofréceme todos tus trabajos a Mí. Tan sólo tratando de 
servirme con todas las acciones que haces, te será posible alcanzar la perfección. 
11. Incluso, si hacer esto te resultase difícil, haz entonces que la devoción por Mí, sea tu 
refugio. Entrégame los frutos de todas tus acciones, sirviéndome con devoción y humildad en 
tu corazón. 
12. En verdad, la concentración es mejor que el mero esfuerzo, y aún mejor que la 
concentración es la meditación pero aún por encima de la meditación está la entrega por amor, 
en servicio desinteresado, porque la consecuencia de la entrega es Paz. 
13. El hombre de buena voluntad que muestra simpatía y compasión por todas las criaturas, 
que libre de todo egoísmo, ya no concibe pensamientos como “Yo” o “Mío”, dotado de una 
paz estable, permanece en armonía tanto en los momentos de placer, como en los de desdicha, 
manteniendo una actitud continua de perdón hacia toda ofensa: 
14. Un Yogui de estas cualidades, siempre esforzándose con determinación en la práctica del 
Yoga, al tiempo que alegre y complacido, que concentra su mente y su visión interior en Mí, 
este hombre en verdad me ama, al igual que Yo le amo a él. 
15. Aquél que nada ni nadie le perturba, siendo a su vez fuente de paz para los otros, aquél 
que está más allá de las emociones, el odio y el miedo, éste es también Mi amado. 
16. Aquél que está libre de las atracciones y promesas del mundo, que es puro y sabio, siendo 
consciente de todo lo que hace, sin verse afectado por la naturaleza cambiante de la dualidad, 
y que, dejándose llevar y confiando, ofrece todos sus trabajos a Dios y no a él, en verdad, este 
hombre a Mí me ama y Yo le amo también. 
17. Aquél que no siente atracción ni repulsión, que ha renunciado a los logros personales y la 
obtención de bienes, que, estando más allá del bien y del mal, ya no se queja por nada, 
agradeciéndome todo con su amor, a este hombre Yo le amo en verdad. 
18. El hombre que, sin hacer diferencias entre sus amigos y sus enemigos, los ama a todos por 
igual, cuya alma permanece inalterable tanto en el éxito como en la desgracia, habiendo 
superado ya todas las experiencias sensoriales de frío y calor, placer y dolor, libre ya de las 
ataduras de los apegos. 
19. Que permanece inalterable tanto en la infamia como en los halagos, sumergiendo su alma 
en el silencio, cuyas riquezas no son de este mundo, y siendo feliz con lo que tiene, 
agradeciéndomelo con su amor, en verdad, este hombre gana Mi amor, y así lo obtiene. 
20. Pero aún mucho más queridos para Mi son aquellos que, teniendo Fe y Amor, meconsideran como su Fin Último. En verdad, aquellos que escuchan mis palabras de verdad, 
con el corazón abierto, y beben de las Aguas de la Vida Eterna, me son entrañablemente 
queridos. 



CAPITULO 13.° CONOCIMIENTO, CAMPO Y CONOCEDOR 

KRISHNA: 
1. A este cuerpo, oh Arjuna, se le llama el Campo. Y aquél que lo conoce se le llama el 
conocedor. 
2. Has de saber que Yo soy el conocedor de todos los campos de Mi creación pues, de la 
consciencia que puede ver el Campo y el conocedor del Campo, es de donde se origina el 
verdadero Conocimiento. 
3. Ahora te voy a explicar brevemente qué es el Campo y qué cualidades posee, cómo se 
modifica y cuándo se produce cada modificación, quién es el conocedor y cuál es su poder. 
4. Los grandes sabios preservadores de los Vedas han cantado estas verdades en diferentes 
versos y en muchas medidas musicales, elogiando a Brahman con grandes palabras, 
empapadas de fe y llenas de verdad. 
5. Los cinco elementos, el sentido del “Yo” individual, la consciencia, el subconsciente, los 
cinco órganos de los sentidos y los otros cinco de la acción y por encima de ellos, la mente y 
los cinco campos de la percepción sensible: 
6. Deseo, placer, sufrimiento, capacidad de asociación, inteligencia, búsqueda, esto es en 
suma lo que se llama el Campo y sus modificaciones: 
7. Sinceridad, humildad, mansedumbre, benevolencia, rectitud, devoción al Maestro, firmeza, 
autocontrol. 
8. Ausencia de deseos de placeres sensoriales, ausencia del sentido del “Yo” individual, 
inmutabilidad ante los sufrimientos del nacimiento y de la muerte, al igual que ante la vejez, 
la enfermedad y el sufrimiento en general. 
9. Libre de la esclavitud a los apegos, libre incluso de la atadura al afecto familiar, esposa o 
hijos, con la mente en constante sosiego, tanto en el gozo como en la desdicha. 
10. Con inalterable, asidua y exclusiva devoción por Mí, frecuentando parajes solitarios y 
evitando el bullicio de las multitudes. 
11. Con constante anhelo por disolverse en el Espíritu Interior y firme determinación en el 
Conocimiento de la Verdad que nos lleva a la liberación: en verdad, esto es el auténtico 
Conocimiento que nos conduce a la Visión Espiritual. Todo lo que se oponga a esto es 
ignorancia. 
12. Ahora te hablaré del propósito del Conocimiento, tal que una vez conocido éste, el 
hombre trasciende la muerte: Brahman es lo que debe ser conocido, carece de principio y de 
fin, es el Supremo, está más allá de lo que es y de lo que no es. 
13. No hay lugar fuera del alcance de sus manos y sus pies, tiene cabezas y bocas en todas 
partes: Lo ve todo y lo oye todo, pues Él está en todas partes; realmente Él Es. 
14. Todo lo que sucede llega hasta Él a través de la Luz de la consciencia, que Él percibe a 
través de sus infinitos poderes. Más aún así, Él está por encima de todos estos poderes. Él esel soporte de todo, pero Él está más allá de este mundo material. No obstante, Él disfruta de 
todas las cosas de este mundo. 
15. No puede ser visto con estos ojos mortales. Aunque está lejos, también está cerca, aunque 
se mueve, Él es inmóvil; está dentro y fuera de todo, pues todo lo penetra. 
16. Aunque invisible, Él es uno con todo, a pesar de que aparentemente cada ser es una parteseparada, originándose así la percepción ilusoria de diversidad. Él es el sustento de todas las 
criaturas: Él las crea y las destruye. 
17. Él es la Luz de todas las luces que brillan, disipando todo vestigio de oscuridad. Él es elConocimiento y la meta del Conocimiento que mediante el Conocimiento se alcanza. Él mora 
en el corazón de todos los hombres. 
18. Te acabo de explicar en pocas palabras qué es el Campo, qué es el Conocimiento, y cuál 
es la Meta del Conocimiento del hombre. Cuando un hombre realiza esto, se disuelve en Mi 
Ser. 
19. Has de saber que tanto Prakriti, la Naturaleza, como Purusha, el Espíritu, ambos carecen 
de principio. Y que todas las modificaciones, las diferentes condiciones de los Gunas, nacen 
de Prakriti. 
20. De la Naturaleza surgen todas las cosas materiales: Es la hacedora, los instrumentos para 
hacerlas, y también las cosas una vez hechas. Del Espíritu surge la consciencia que es capaz 
de sentir placer y sentir dolor. 
21. Cuando el espíritu se reviste con esta naturaleza mortal, comienza a verse afectado por los 
continuos cambios de estado de la naturaleza, y cuando cae bajo la atadura de los apegos a las 
cosas cambiantes, se condena a padecer en el ciclo interminable de las reencarnaciones, de 
acuerdo con su buen o su mal karma. 
22. Pero el Espíritu Supremo del hombre permanece intacto más allá de su Sino, es un mero 
observador, todo lo percibe, todo lo padece, da inspiración: Se le conoce como el Señor 
Supremo, Soberano del Alma. 
23. En verdad, quien conoce su espíritu a través de su visión espiritual, al tiempo que sabe que 
la naturaleza de este mundo es cambiante, sea cual fuera la condición de este hombre, ya cesa 
de ser arrastrado reencarnación tras reencarnación por la fuerza de su destino. 
24. Por la Gracia del Señor y a través de la práctica de la meditación, algunos logran ver su 
propio Espíritu, otros lo logran mediante el Yoga Sankhyaya, mientras que otros lo consiguen 
mediante el Yoga de la acción. 
25. Y es más aún, hay otros que sin tener el Conocimiento, tan solo por escuchar las palabras 
de otros ya iniciados y poner fe en ellas, logran trascender la muerte, debido a su devoción 
por el Satsang y la compañía de los devotos. 
26. ¡Oh Arjuna! Cualquier cosa que tome existencia en este mundo, ya sea inmóvil o 
capacitado de movimiento, has de saber que es el resultado de la unión del Campo y del 
conocedor del Campo. 
27. Aquél que reconoce en todo cuanto sus ojos ven al Inmutable Señor de todas las cosas,
reconoce lo único inmortal en el Campo mortal. Éste conoce la Verdad. 
28. Quién reconoce como idénticos al Dios existente en sí mismo y al Dios que late en todo lo 
creado, no hiere a otros, porque en ellos se ve a sí mismo, y de este modo, con seguridad 
alcanza la Meta Suprema. 
29. Aquél que reconoce que es tan sólo la naturaleza la que realiza todas las acciones que se 
realizan por doquier, en este mundo cambiante, mientras que el Espíritu meramente observa 
su trabajo, éste en verdad discrimina con acierto. 
30. Cuando un hombre puede ver que toda la infinita variedad de seres es una manifestación 
del Uno, y que todos son uno en El, éste se hace Uno con Brahman. 
31. Carente de principio y libre de la naturaleza cambiante, al igual que imperecedero, es elEspíritu Supremo; aunque Él mora dentro de este cuerpo, no interviene en las acciones del 
cuerpo y libre está de las imperfecciones de cualquier acción. 
32. Del mismo modo que el Éter omnipresente es inafectable, por ser de naturaleza intangible, 
igualmente el Espíritu que habita en la materia permanece puro, estando fuera del alcance de 
la materia. 
33. Del mismo modo que el sol proyecta su luz sobre todas las cosas de este mundo, 
igualmente el Señor del Campo llena con su Luz todas las cosas del Campo. 

CAPITULO 14.° LOS TRES GUNAS 

KRISHNA: 
1. Te explicaré más sobre el Conocimiento Supremo: el Conocimiento de todos los 
conocimientos. Los sabios que en él fueron iniciados alcanzaron mediante él la suprema 
perfección. 
2. Encontrando su refugio en este Conocimiento, llegaron a hacerse uno conmigo. Ya no 
tienen que volver a nacer cuando de nuevo la creación se manifieste otra vez, ni tampoco son 
destruidos cuando llega el tiempo de la reabsorción en la forma inmanifiesta. 
3. Yo siembro la semilla de todas las cosas que han de acontecer en la inmensidad de mi 
propia Naturaleza; y de esta unión surgen todas las cosas. 
4. ¡Oh Arjuna! Yo soy el Padre que da la vida a todas las cosas que toman existencia en este 
mundo, y mi Naturaleza es la madre. 
5. SATTVA, RAJAS y TAMAS, son las tres fuerzas de la naturaleza: luz, fuego y oscuridad. 
Su poder es el de limitar en cuerpos finitos la infinita libertad del Espíritu Infinito. 
6. De estos tres, SATTVA debido a su pureza, da inteligencia y conduce a la vida pulcra, 
apegando al hombre al bienestar material y al conocimiento intelectual y la filosofía, tratando 
de encontrar en ello la felicidad terrena. 
7. RAJAS, cuya naturaleza es la pasión, produce en el hombre la ansiedad, la persecución de 
logros y los apegos. Esta cualidad de la naturaleza empuja al hombre a la acción, apegándolo 
a sus resultados. 
8. TAMAS, nacido de la ignorancia, debilita al alma, sumergiéndola en la oscuridad de la 
confusión. Produce en los hombres estados de apatía y abulia, haciéndoles perder su vigor y 
su iniciativa, hasta el punto de caer en la total negligencia. 
9. SATTVA nos apega a la felicidad y la comodidad; RAJAS nos apega a la acción, y 
TAMAS, haciéndonos olvidar todo conocimiento, nos apega a la vagancia y a la pereza. 
10. En ocasiones el poder de Sattva predomina sobre el de Rajas y Tamas, mientras que otras 
veces es el poder de la acción de Rajas el que predomina sobre Tamas y Sattva, e incluso en 
otras, es la abulia de Tamas la que prevalece sobre la inteligencia de Sattva y el poder de 
Rajas. 
11. Cuando la luz sofisticada del intelecto brilla a través de las potencias del cuerpo, para 
expresar lo que en él mora, esto constituye un síntoma de que Sattva está en su apogeo, 
sometiendo al hombre dentro de su campo de acción. 
12. Ambición, actividad frenética, búsqueda de aventuras y logros, desasosiego, codicia y 
deseos, todos estos síntomas surgen en el hombre cuando Rajas está en auge. 
13. Ignorancia, negligencia, demencia, confusión, éstos son los síntomas que aparecen cuando 
Tamas predomina sobre los otros dos poderes. 
14. Aquélla alma que le llega la hora de la muerte, encontrándose en un estado en el que 
Sattva estaba en su apogeo, esta alma va a las regiones puras, donde moran aquellos que 
buscan la Verdad. 
15. Si a un hombre le sobreviene la muerte en un estado en el que la influencia de Rajas 
predominaba sobre los otros dos, su alma se ve obligada a renacer entre aquéllos cuyas vidas 
se desarrollan en medio de una actividad frenética. En el caso de que la muerte sobreviniese 
en un estado en que la influencia de Tamas fuese lo predominante, esta alma se ve obligada a 
renacer en el seno de las criaturas irracionales. 
16. Sattva es lo que produce el sentimiento de armonía pura, cuando alguien realiza una buena 
acción. Mientras que las acciones hechas bajo la influencia de Rajas producen intranquilidad 
y desasosiego. Y así mismo, las acciones realizadas en estado tamásico traen como única 
consecuencia la ignorancia. 
17. Sattva es lo que produce el deseo de sabiduría, Rajas, la codicia y la ambición, mientras 
que Tamas trae consigo la negligencia, la ilusión y la ignorancia. 
18. Aquéllos que viven bajo la influencia de Sattva recorren el camino que conduce hacia lo 
alto. Aquéllos que actúan bajo la influencia de Rajas, andan por un camino que les conduce a 
un estado medio. Mas aquéllos que están sometidos a la influencia de Tamas degradan hacia 
estados inferiores siguiendo un camino descendente. 
19. Una vez que el hombre dotado de Conocimiento comprende que los actores de este 
inmenso drama son únicamente los tres poderes de la naturaleza, entonces, concentrando su 
mente en Aquello que está más allá de estos tres poderes, con seguridad alcanzará su fin 
disolviéndose en mi Ser. 
20. Una vez que han trascendido las influencias de las tres cualidades de la naturaleza, que 
son los constitutivos de este cuerpo mortal, libre ya del nacimiento, la vejez, la muerte, y el 
sufrimiento, alcanzan en vida la inmortalidad sin necesidad de conocer la muerte. 

ARJUNA: 
21. ¿Cómo se puede reconocer al hombre que ha trascendido el poder de los tres Gunas de la 
naturaleza? ¿Cuál es el camino que este hombre anda? Y ¿de qué modo se logra trascender 
estas tres fuerzas? 

KRISHNA: 
22. Aquél que apartándose del intelecto, busca la Luz y no se ofusca en el frenesí de la 
actividad, apartándose así de la ignorancia, pero aún así, no siente aversión por ninguna de 
estas tres potencias. 
23. Quien permanece impertérrito ante los continuos cambios de este mundo, manteniendo la 
postura de perfecto observador mientras para sí piensa: “ésta es la actividad de los tres 
poderes de la naturaleza”. Y permaneciendo firme en su paz interior ni se inmuta por ello. 
24. Aquél que sumergiendo su conciencia en la paz interior vive en su Espíritu, no viéndose 
afectado ni por el placer ni por el sufrimiento, para quien el oro no es mejor que las piedras de 
la tierra, permaneciendo su paz inalterable tanto en lo agradable como en lo desagradable. 
Aquél que no le afectan ni los halagos ni la infamia, y cuya mente firme en su propósito 
permanece siempre en calma. 
25. Aquél que sin preferencias, acepta tanto el honor como la desgracia, mostrando hacia sus 
enemigos el mismo amor que tiene por sus amigos, y renuncia a toda empresa egoísta: éste es 
el hombre que ha superado la influencia de los tres Gunas. 
26. Aquél que Me ama y Me adora, y trabaja para Mí como una muestra de su devoción 
incondicional: éste va más allá de los tres poderes y se hace uno con Brahman, el UNO. 
27. Siendo Yo la Suprema Morada de Brahman, soy la Fuente inagotable de vida eterna. La 
ley de la justicia es mi ley, y el gozo que se obtiene de Mí, es un gozo infinito. 



CAPITULO 15.° EL SEÑOR Y SU DEVOTO 

KRISHNA: 
1. Eterno es Asvatta, el árbol de la Transmigración. En la Morada Suprema están sus raíces, y 
sus ramas descienden hacia aquí abajo. Cada hoja de este árbol es un himno sagrado, y aquél 
que los conoce, conoce los Vedas. 
2. Sus ramas se extienden en el cielo, recibiendo la vida de las fuerzas de la naturaleza. Sus 
yemas son los placeres sensuales. Y sus raíces se prolongan introduciéndose en el mundo de 
los hombres, atrayendo a los mortales debido a sus acciones egoístas. 
3. Los hombres no logran entender la naturaleza cambiante de este árbol, ni saben donde 
comienza ni donde acaba, ni donde están sus raíces. Mas el sabio que puede ver, blandiendo 
con fuerza la espada de la templanza, va y corta este árbol de fuertes y profundas raíces, 
encaminándose así hacia ese sendero, que recorren aquéllos que nunca han de volver. 
4. Sólo un hombre tal, puede decir: “Refugio busco en el Espíritu Eterno, del cual surgió la 
creación al principio de los tiempos.” 
5. Pues el hombre humilde, dotado de visión espiritual y libre de toda ilusión y de la 
esclavitud a los apegos, sumerge su alma en su Espíritu Interior, erradicando así todo deseo 
egoísta, trascendiendo también la dualidad producida por todos los pares de contrarios como; 
placer y dolor, bueno y malo. Éste en verdad alcanzará la Morada Eterna. 
6. Allí no existe la luz del sol, ni tampoco la luna brilla, ni siquiera la luz del fuego, ni 
ninguna otra luz conocida, pues allí sólo brilla la Luz de mi Gloria. Los que llegan a esta 
morada ya nunca han de regresar. 
7. Una chispa emanada de Mi Espíritu Eterno es un alma que en este mundo nace a la vida, 
generando alrededor de su centro los cinco sentidos y la mente, teniendo como soporte esta 
naturaleza material. 
8. Estas potencias aparecen cuando el Señor del cuerpo se manifiesta; igualmente, cuando lo 
abandona y transmigra, se las lleva todas con Él, del mismo modo que el viento recoge la 
fragancia de las flores aromáticas, llenándola con él, transportada por el aire. 
9. A través de la mente y los sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, el Señor del cuerpo 
observa este mundo, y su conciencia goza de él. 
10. Aquéllos que viven en la confusión, engañados por la ilusión del mundo, no pue den ver 
que es el Señor quien mora en el cuerpo, y que, mediante los poderes de su naturaleza, goza 
de esta vida hasta que por fin se va. Mas esto sólo lo entienden aquéllos a quienes les ha sido 
abierto el ojo de la sabiduría. 
11. Aquéllos que practican la meditación y se esfuerzan con determinación, ven como Él 
mora en su interior. Mas aquéllos que no son puros de corazón y carecen de Conocimiento, 
aunque se esfuerzan, nunca logran verlo. 
12. Has de saber, oh Arjuna, que esa luz esplendorosa que el sol esparce iluminando el 
universo entero, al igual que el tenue resplandor de la luna y el brillante fulgor del fuego, 
todos vienen de Mí. 
13. Yo soy el soporte de todas las cosas de esta tierra, y a ella Yo vengo dando mi amor 
revitalizador a todo. Yo soy la fragancia y el sabor del Néctar Sagrado. 
14. Yo soy la Fuerza Vital que mora en todos los seres que respiran, y en unión al flujo 
continuo del aliento, hacia adentro y hacia afuera, consumo los cuatro tipos de alimentos. 
15. Yo estoy en el corazón de todo lo que existe. Conmigo traigo la memoria y la sabiduría, y 
conmigo me las llevo. Yo soy el conocedor y el Conocimiento de los Vedas. De Mí surgió la 
sabiduría que ellos contienen, y soy la meta a la que ellos apuntan: el Vedanta. 
16. En este mundo hay dos principios fundamentales; uno es el perecedero, y el otro el 
imperecedero. El perecedero es la creación y todo lo que ella contiene, mientras que lo 
imperecedero es lo que no cambia, lo Inmutable. 
17. Pero aún hay otro Principio que se le da el nombre de Espíritu Supremo, el más alto sin 
igual: éste es el Eterno Señor que penetrándolo todo, mantiene al universo entero. 
18. En este mundo, y en los Vedas, soy proclamado como el Espíritu Supremo, pues estoy 
más allá de lo perecedero, e incluso de lo imp erecedero. 
19. Aquél que, habiendo conocido la Verdad, Me vea a través de su ojo espiritual como el 
Espíritu Supremo, ya ha conocido todo lo que hay que conocer, y por esto, Me adora y Me 
ama con toda su alma. 
20. ¡Oh Arjuna! Te acabo de revelar la más secreta de todas las doctrinas. Aquél que recibe 
este Conocimiento ha visto la Luz, con lo cual ha realizado el propósito de su vida en este 
mundo. 

CAPITULO 16.° LO DIVINO Y LO DEMONÍACO 

KRISHNA: 
1. Valentía, pureza de corazón, constancia en la meditación y en la compañía de los santos, 
generosidad, autodominio, veneración, austeridad y rectitud. 
2. Mansedumbre, sinceridad, renuncia, ecuanimidad, serenidad, simpatía por todos los seres 
sin reparar en sus faltas, desapego, amabilidad, humildad y firmeza. 
3. Energía, fortaleza, magnanimidad, pureza, modestia y buena voluntad: éstas son las 
cualidades de aquél que ya ha nacido al camino espiritual y por él ya anda. 
4. Hipocresía, insolencia, presunción, ira, despotismo e ignorancia: éstas son las cualidades 
del hombre que vive en el infierno. 
5. A la liberación conducen las virtudes espirituales que al principio te he enumerado, mas 
todo lo contrario he de decirte de los pecados del infierno que luego te cité, pues encadenan el 
alma. Mas no has de preocuparte, oh Arjuna, pues tú has nacido ya al camino espiritual, y el 
cielo es la meta a la que te diriges. 
6. En este mundo hay dos tipos de naturaleza: la naturaleza divina y la naturaleza demoníaca. 
Ya antes te he explicado acerca de la naturaleza divina, mas escucha ahora, pues voy a 
hablarte acerca de la naturaleza demoníaca. 
7. El hombre de naturaleza demoníaca, careciendo de principios, ignora qué es lo que se debe 
hacer y qué es lo que no se debe hacer; su corazón está empocilgado con todo tipo de 
impurezas, su conducta es irreverente y miente sin reparo. 
8. Dice cosas como: “En este mundo no existe la Verdad, ni tampoco la moral, ni tampoco 
Dios. La causa del nacimiento no es más que la voluptuosidad sexual de los predecesores: ¡No 
hay ley que gobierne esta creación! 
9. Cientos de incontenibles e insaciables deseos torturan su alma, llena de hipocresía, 
arrogancia e insolencia. Se aferra firmemente a sus confusas ideas, y prosigue con indolencia 
por el camino de la iniquidad. 
10. Debido a esto, el temor y la preocupación acosan durante toda su vida a los hombres de 
esta naturaleza, no abandonándoles hasta el momento de su muerte. Su única meta es gozar de 
los placeres sensuales, firmemente convencidos de que esto es todo lo que hay, al carecer de 
otras miras superiores. 
11. Acuciados por cientos de deseos y vanas esperanzas, se esfuerzan denodadamente por 
acumular riquezas y bienes. Viven con el único propósito de satisfacer sus deseos egoístas, 
siendo el odio y la lujuria su único refugio. 
12.Esto es lo que he conseguido hoy dicen ellos, y con esto podré realizar tal deseo. 
Esto es cuanto ahora poseo, pero quiero poseer más. 
13. He aniquilado a tal enemigo dicen ellos, y a otros más he de aniquilar también. Soy 
un hombre poderoso y gozo de cuanto quiero en esta vida: tengo éxito, poder y felicidad.
14. Soy rico y he nacido en familia noble dicen ellos, ¿quién se podría comparar a mí? 
Con mi dinero costearé ceremonias religiosas para obtener bendiciones y viviré dichoso. 
Viven engañados en la oscuridad de la ignorancia. 
15. Acosados por millares de pensamientos impuros, descarrían apresándose en las redes de la 
ilusión; entregados por completo a los placeres de los sentidos, se esclavizan a ellos, cayendo 
en el más inmundo de los infiernos. 
16. Engreídos en su vanagloria, con el juicio alterado por el poder, el orgullo y la riqueza, 
ofrecen con hipocresía vanos sacrificios por pura ostentación, pues no tienen ya respeto 
alguno por la ley divina. 
17. Violentos, iracundos, lascivos y sumidos ya en la más insolente arrogancia, estos hombres 
malvados llegan a odiarme: Me odian en ellos mismos y en otros igualmente. 
18. Estos seres malvados, crueles y llenos de odio, son los hombres en el estado más bajo. En 
el inacabable ciclo de las reencarnaciones, inexorablemente Yo condeno a estos hombres a la 
destrucción. 
19. Haciéndoles reencarnar en una forma de vida inferior, permaneciendo en la oscuridad vida 
tras vida, en ese estado no pueden llegar a Mí, al contrario, continúan descendiendo en el 
camino del infierno. 

20. Tres son las puertas que conducen a ese infierno, condenando al alma a la oscuridad y la 
muerte: la lujuria, la ira y la codicia. De estas tres puertas el hombre debe apartarse. 
21. Cuando un hombre se aleja de estas tres puertas que conducen su alma a la oscuridad, 
comienza a labrarse su propia salvación, encaminándose así hacia el Sendero Supremo. 
22. Pero el hombre irreflexivo que rechaza las palabras de la Sabiduría y sigue el impulso del 
deseo, jamás encontrará el Camino Sup remo ni la dicha interior, ni mucho menos la 
perfección. 
23. Deja que la Sabiduría y las Santas Escrituras marquen tu pauta, en cuanto a lo que es 
correcto y lo que no lo es. Lee las Santas Escrituras y vive una vida de armonía haciendo el 
bien. 

CAPITULO 17.° LAS TRES CLASES DE FE 

ARJUNA: 
1. Dime, oh Krishna, ¿cuál es la condición de aquéllos que no siguen los preceptos de las 
escrituras, mas realizan sus ofrendas con sincera y fervorosa fe? ¿Cuál es su condición: 
sáttvica, rayásica o amásica (de luz, de fuego o de oscuridad)? 

KRISHNA: 
2. Entre los hombres mortales hay tres clases de fe, de acuerdo con su propia naturaleza, que 
son: de luz, de fuego y de oscuridad. Te explicaré esto. 
3. La fe que tiene cada persona va siempre de acuerdo a su propia naturaleza; esta fe es lo que 
configura a cada hombre: según su fe, así es el hombre. 
4. Aquellos hombres en los que predominan las cualidades sáttvicas adoran a los dioses de la 
luz. Del mismo modo, los hombres de naturaleza rajásíca, adoran a los dioses del poder y la 
riqueza. E igualmente, aquéllos cuya naturaleza es preponderantemente tamásica adoran a los 
espíritus nocturnos, fantasmas y fuerzas elementales. 
5. Debido a esto, hay farsantes ostentosos que, motivados por el deseo de poder y sus 
pasiones, se someten a terribles austeridades que no vienen prescritas por los libros sagrados, 
y se apartan de la actitud piadosa: 
6. En su locura, torturan sus cuerpos y las energías vitales que en él residen, por lo tanto a Mí, 
que moro en ellos. Has de saber, oh Arjuna, que sus mentes tienen tendencias demoníacas. 
7. Ahora te voy a hablar de los tres tipos de alimentos, de las tres clases de sacrificios, de los 
tres estados de armonía, y de las tres formas de hacer caridad. 
8. Los alimentos puros dan salud, equilibrio mental, vitalidad y vigor para vivir una larga 
vida; son sabrosos, nutritivos, y dan armonía al cuerpo. El hombre puro sólo come alimentos 
puros, encontrando su paladar deleite en ellos, y alegría su corazón. 
9. Los hombres de naturaleza rajásica prefieren los alimentos rajásicos: agrios, picantes, 
salados y ardientes. Mas esto les produce pesadez, molestias y enfermedades. 
10. Los hombres de naturaleza tamásica, que viven aturdidos por la ignorancia, sienten 
predilección por los alimentos rancios, desabridos, guardados y viejos, sobras de comida de 
días anteriores y, en general, alimentos impuros no dignos de ser ofrecidos al Señor. 
11. Se puede decir que un sacrificio es puro cuando se hace como una ofrenda de adoración y 
de acuerdo siempre con la Ley Eterna. Sin apego a sus frutos, cobijando en el corazón el 
sentimiento de es mi deber. Esto es propio de los hombres de naturaleza sáttvica. 
12. Mas aquellos sacrificios que se ofrecen solamente para ganar bendiciones materiales, o 
con expectativas de cualquier tipo de recompensa, como puede ser la egolatría o la 
ostentación, son sacrificios impuros. Esto es propio de los hombres de naturaleza rajásica. 
13. Aquellos sacrificios que van en contra de la Ley Eterna, ofrecidos sin fe ni respeto por las 
enseñanzas sagradas, en los que no se ofrecen alimentos ni se recitan los cantos debidamente: 
éste es un sacrificio propio de los hombres de naturaleza tamásica. 
14. Veneración por los dioses de la luz, y reverencia hacía los dos veces nacidos, los Maestros 
y los sabios, al tiempo que pureza, rectitud, castidad y mansedumbre: todos éstos, son 
atributos que reflejan la armonía en las acciones. 
15. Romper el silencio tan sólo para dar Satsang, con palabras nobles, comedidas y hermosas, 
que traen la paz al Espíritu, al igual que la lectura de los libros sagrados: esto es lo que se 
puede llamar armonía en las palabras. 
16. Paz mental, silencio, autocontrol, trato amable y pureza de corazón: éstos son los atributos 
de una mente en armonía. 
17. A esta Armonía, en sus tres facetas, puede llamársele Pura cuando se conserva 
permanentemente mediante una fe inamovible, una vez superado el deseo de recompensa y 
con el alma totalmente sumergida en la Unidad. 
18. Mas hay hipócritas que se someten a austeridades por razones egoístas, como el deseo de 
reputación, fama y honores: estos actos impuros son propios de la naturaleza rajásica. Los 
resultados así obtenidos, son efímeros y vanos. 
19. Cuando debido a la estupidez de una mente ignorante, el autocontrol se confunde con la 
autotortura, o cuando los poderes con ellos obtenidos se utilizan para herir a otros, ese 
autocontrol es de naturaleza demoníaca. 
20. Una limosna es pura cuando se da por amor y de todo corazón a la persona adecuada en el 
momento correcto y en el lugar apropiado, al tiempo que, desapegado de toda posible 
recompensa por esa acción: ésta es la caridad sáttvica. 
21. Mas cuando se da una limosna esperando algo a cambio, en forma de recompensa 
inmediata o bien futura, o simplemente, cuando se da sin sentirlo en el corazón, sino por mera 
prodigalidad: esta caridad es impura y es propia de la naturaleza rajásica. 
22. Cuando se da una limosna para que otros lo vean o como arrogante autohalago, o en un 
lugar inadecuado, en un momento inapropiado y a una persona que no lo va a usar 
debidamente: esta caridad es deleznable y propia de la naturaleza tamásica. 
23. OM, TAT, SAT, cada una de estas tres palabras expresan el Absoluto, Brahma, del cual 
surgieron en el principio de los tiempos los Brahmanes, los Vedas y los Sacrificios. 
24. Con lo cual, los amantes de Brahman siempre antes de comenzar sus tareas y sacrificios, 
dar donativos o cumplir con los preceptos ordenados por las escrituras, recuerdan el Santo 
Nombre (OM). 
25. Del mismo modo, los buscadores de la Total Liberación, antes de emprender sus tareas, 
comienzan recordando la palabra TAT, durante el cumplimiento de sus preceptos o la 
donación de limosnas, siempre desapegados de los frutos de sus acciones. 
26. SAT es Verdad y es bondad. Así pues, toda acción bien hecha nos lleva a SAT como meta 
única. 
27. Todo sacrificio ofrecido con fe constante y fervorosa, toda limosna, o cumplimiento del 
deber es también SAT. Y lo mismo se puede decir de toda acción dedicada con veneración a 
Brahman. 
28. Mas toda ofrenda, toda limosna, toda disciplina, o toda acción realizada sin fe es ASAT, o 
sea, nada. Has de saber que todo lo que se hace sin fe es inútil, tanto en este mundo como en 
el que ha de venir. 



CAPITULO 18.º LIBERACION MEDIANTE LA DEVOCIÓN 

ARJUNA: 
1. ¡Oh Krishna! Por favor, háblame de la esencia de la renuncia y de la esencia de la 
rendición. 

KRISHNA: 
2. Renuncia es la abstención a la acción, para evitar el apego egoísta a los frutos de las 
acciones. Mas la renuncia a los frutos de las acciones es lo que se llama la Rendición. 
3. Algunos, creyendo que la acción es un estorbo para la vida contemplativa, defienden la 
renuncia a la acción. Mientras que otros dicen que la adoración mediante las acciones, 
caridades y autodisciplina, no es algo a lo que se debería renunciar. 
4. Mas ahora, oh Arjuna, escucha con atención, pues te diré la verdad acerca de la rendición 
mediante las acciones. La Rendición, oh tú el mejor de los hombres, puede ser de tres clases. 
5. El servicio desinteresado, los donativos, y la autodisciplina, jamás se deben abandonar. Por 
el contrario, han de practicarse, pues son medios de purificación. 
6. Pero incluso estas acciones, oh Arjuna, han de realizarse con la misma disposición que sifueran una ofrenda directa al Señor, y sin esperar recompensa alguna. Ésta es mi firme 
determinación al respecto. 
7. No está bien dejar inacabada o abandonar la tarea que, como tu deber, tienes encomendada, 
pues es tu servicio por Mí. Tal renuncia a la acción sería un engaño de tu ignorancia. 
8. Y aquél que abandona su servicio por miedo al padecimiento físico, pensando para sí: esto 
es desagradable, tal renuncia a la acción es un acto impuro propio de la naturaleza rajásica y, 
en verdad, tal actitud no se ve recompensada. 
9. Mas, oh Arjuna, aquél que pensando para sí: éste es mi servicio, me adora realizando 
aquellas acciones que son su deber, renunciando a todas las expectativas de goces y 
recompensas, sus acciones son puras y la paz mora en su corazón. 
10. Este hombre está claro y no duda en entregarse, pues de este modo se purifica y la paz está 
con él. Ya no ve diferencias entre tareas agradables y desagradables, pues para él el servicio 
es siempre una fuente de dicha. 
11. Para los hombres que viven en este mundo físico, es completamente imposible la total 
renuncia a la acción, mas aquél que es capaz de renunciar al fruto de su acción, en verdad, ese 
hombre hace vida de renuncia. 
12. El hombre que realiza sus acciones con egoísmo buscando su recompensa, a su debido 
tiempo obtendrá los frutos en forma de placer, o dolor, o ambos al tiempo quizá. Mas aquél 
que actúa con desapego renunciando a la recompensa, acumula riquezas para la Eternidad. 
13. Ahora quiero que conozcas, oh Arjuna, las cinco causas primarias de toda acción, que 
necesariamente intervienen en la realización de cualquier acto: tal cual lo explica la sabiduría 
Sankhya. 
14. Estos son: el cuerpo, el yo inferior, los poderes de percepción, los poderes de la acción, y, 
finalmente, el Designio Divino. 
15. Cualquier acción que el hombre realiza, ya sea buena o mala, mediante el pensamiento, 
palabra, u obra, es producida por estas cinco causas primarias de la acción. 
16. Quien sin discriminar, o bien por falta de discernimiento, sin reparar en que es su 
naturaleza la que realiza todas las acciones, cae en el error de considerar que es su Espíritu 
Infinito el que lo hace, con seguridad este hombre tiene nublada su visión espiritual, por lo 
cual, no puede ver la Verdad. 
17. Aquél que ya se ha liberado de todo vestigio de egoísmo, y cuya mente ya sólo concibe el 
bien, incluso aunque exterminase a todos estos guerreros, no sería él el ejecutor, por lo cual, 
no queda ligado a semejante acción. 
18. Mientras que la acción permanece en estado de idea, tan sólo hay un conocedor, un 
conocimiento, y lo conocido. Mas cuando de la idea se pasa a la acción y ésta se realiza, lo 
que hay entonces es un ejecutor, la acción, y lo ejecutado. 
19. El conocimiento, el ejecutor, y lo ejecutado pueden ser de tres clases según sus cualidades 
y de acuerdo a la ciencia de los Gunas. Te explicaré ahora acerca de esto. 
20. Una vez obtenido aquel Conocimiento, mediante el cual se puede ver que todas las cosasestán mantenidas por la misma Esencia Única, ves lo infinito en todas las cosas finitas. 
Llegado este estado, se puede decir que se ha alcanzado el Conocimiento Puro. 
21. Mas aquél que vive en la ignorancia, ve todas las cosas como entidades separadas en su 
infinita diversidad y diferenciadas por sus propias limitaciones: este conocimiento es impuro. 
22. Y si alguien egoístamente considera algo como lo más importante para él, diferenciándolo 
del todo, prefiriéndolo como algo aparte de la Unidad y la multiplicidad, este hombre vive en 
la oscuridad, engañado por la ilusión y la ignorancia. 
23. Cuando se realiza una acción como servicio desinteresado y acto de adoración, en paz 
mental y sin apegos, libre ya de la esclavitud a su ego, capacitado de constancia y 
determinación, que no se inmuta ante la derrota ni la victoria, conservando siempre su paz 
interior: pura es la naturaleza sáttvica de este hombre. 
27. Mas el hombre que, sometido a la esclavitud de los instintos de sus pasiones, trabaja 
únicamente con fines egoístas, por demás ambicioso, agresivo y vicioso, y cuyos únicos 
estímulos son el placer y el dolor: este hombre posee la naturaleza impura de los Rajas. 
28. Y un hombre carente de disciplina y con modales groseros, al tiempo que orgulloso e 
hipócrita, sucio y malicioso, indolente e irresponsable, torpe en sus movimientos y moroso en 
sus citas: la naturaleza de un hombre tal está impregnada de la oscuridad y la ignorancia de 
Tamas. 
29. Escucha ahora, oh Arjuna, pues voy a hablarte de las tres clases de sabiduría y las tres 
clases de concentración, según el estado de preponderancia de cada uno de los tres Gunas. 
30. Hay un tipo de sabiduría que sabe lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, sabe a 
qué hora partir y a qué hora regresar, que discierne con claridad distinguiendo qué es el miedo 
y qué es la audacia, qué es la esclavitud y qué es la liberación: a esto se le llama sabiduría 
pura y corresponde a la naturaleza sáttvica. 
31. La segunda clase de sabiduría es la impura; ésta no distingue entre lo que es correcto y lo 
que no lo es, lo que es justo y lo que es injusto, lo que se debe hacer y lo que no se debe 
hacer. Esta segunda clase corresponde a la naturaleza rajásica. 
32. La tercera es la sabiduría que ha sido oscurecida por las tinieblas del olvido y la pérdida 
de Conocimiento; de tal modo que se llega a considerar lo incorrecto como correcto, y con el 
pensamiento crear cosas que no existen, considerándolas como reales. 
33. Cuando se medita en el Yoga del Eterno Conocimiento, el movimiento de la mente y del 
aliento vital están en armonía, trayendo como consecuencia paz interior y concentración: esa 
concentración es pura. 
34. Mas esa concentración que se produce cuando seguimos un deseo egoísta en busca de 
recompensas, nos apega a las riquezas, los placeres, e incluso a las ceremonias religiosas, si en ellas buscamos la realización de deseos egoístas: ésta es la concentración impura que 
produce la pasión. 
35. Y esta misma concentración es la que mantiene al insensato en la inercia de su pereza 
recalcitrante, en su miedo, su autocompasión, su depresión y sus vicios inveterados. A decir 
verdad, esta concentración es de naturaleza tenebrosa y demoníaca. 
36. Abre tus oídos, oh Arjuna, pues te voy a hablar de las tres clases de placer. El placer que 
se obtiene siguiendo el camino de la Verdad es el que definitivamente acaba con todos 
nuestros sufrimientos y amarguras. 
37.Lo que en un principio nos parece como un cáliz de sufrimiento termina convirtiéndose en 
el vino de la inmortalidad. Y a esto se le llama placer puro: es la dicha que resurge cuando se 
obtiene la visión clara del Espíritu. 
38. Mientras que el placer que produce el apetito de las pasiones es impuro, porque, aunque al 
principio su sabor sea como el de un licor dulce, el sabor final es el de un brebaje venenoso. 
Así de ilusorio es el placer que se obtiene de la relación entre los sentidos y los objetos que 
despiertan nuestro apetito sensual. 
39. Y la tercera clase de placer es aquél que, siendo falso desde el principio hasta el final, no 
sólo nos priva de satisfacción sino que aumenta nuestros deseos, siendo un engaño para el 
alma. El deseo por este tipo de placer sólo surge de la abulia y la idiotez, la pereza y la 
depresión: este placer es propio de la naturaleza tenebrosa de Tamas. 
40. Entre el cielo y la tierra no existe nada que esté libre de las influencias de estos tres 
poderes de la Naturaleza: los Gunas. 
41. Los trabajos que realizan los Brahmanes, los Kshatryas, los Vaisyas y los Sudras, son 
peculiares y específicos para cada una de estas castas, según la preponderancia que en cada 
uno de ellos ejercen los tres poderes de la naturaleza, armonizados de acuerdo a la condición 
kármica de su nacimiento. 
42. Las acciones que ejecuta un Brahman tienen como propósito alcanzar la paz interior. Éstas 
son: dominio de sí mismo, pureza y austeridad, rectitud y tierna mansedumbre. Meditación, 
Conocimiento y fe. 
43. Mientras que heroísmo, audacia, firmeza, resistencia y coraje en la batalla, generosidad y 
dotes de mando, son las cualidades que un Kshathrya desarrolla en su vida, de acuerdo a su 
naturaleza. 
44. Así mismo, la agricultura, la cría de animales y el comercio, caracterizan el tipo de trabajo 
que desarrolla un Vaisya por su condición natural. Y las labores domésticas y la servidumbre 
en general es el condicionamiento kármico que hace que un hombre pertenezca a la casta de 
los Sudras. 
45. El hombre que, sea cual fuere su condición kármica, realiza su trabajo con gozo, con 
seguridad alcanza la perfección. Ahora te voy a explicar cómo un hombre encuentra gozo en 
su trabajo, alcanzando por esta vía la perfección. 
46. La perfección está al alcance de aquel hombre que realiza su trabajo como un acto de 
adoración a Dios, de quien surgieron todas las cosas y a todas Él las mantiene, pues todo lo 
penetra. 
47. Es mejor hacer tu propio servicio, aunque sea una tarea humilde, que envidiar el servicio 
del otro, por más importante que sea aparentemente: “Dios ayuda a aquéllos que se ayudan a 
sí mismos.” A un hombre que realiza su tarea, sea cual sea su karma, nada puede reprobársele. 
48. Jamás debería un hombre abandonar su servicio, aunque no pudiera acometerlo en su 
totalidad, o no pudiera acabarlo a la perfección. Pues en toda obra humana hay 
imperfecciones, del mismo modo que el humo acompaña siempre al fuego. 
49. Cuando un hombre, a través del Conocimiento, se ha liberado de toda ignorancia, no 
quedando en él vestigio alguno de atadura, teniendo su alma en paz una vez transcendidos 
todos los deseos, entonces, mediante la renuncia, puede alcanzar un estado supremo, que está 
más allá de las acciones terrenas. 
50. Te contaré ahora cómo un hombre alcanza la morada de Brahman, la visión de la Luz 
Divina y el más alto estado de contemplación. 
51. Cuando el ojo espiritual y la razón están limpios y en profunda concentración, el alma 
encuentra la armonía, cerrando las puertas al mundo del sonido exterior y recogiendo 
igualmente los otros sentidos, una vez que su conciencia ha trascendido la pasión y el odio. 
52. Cuando un hombre sentado en la soledad del silencio, sumerge su conciencia en la 
meditación y la contemplación, procurando cuidar su salud y no comer demasiado, deteniendo 
sus pensamientos y palabras y con su cuerpo relajado, cuando tiene la firme determinación de 
superar toda tentación y deseo. 
53. Libre ya de egoísmos, violencia y orgullo, al igual que de la concupiscencia, ira, y 
ambición, una vez que ha superado su ego y su personalidad, y el sentimiento de lo mío: 
este hombre ya ha escalado las cumbres más altas, haciéndose merecedor de la unión total con 
Brahman, Dios. 
54. Una vez que se ha unido a Dios, su alma está más allá de las penas y los deseos, 
descansando por fin en la paz interior. Imparcialmente da su amor a todos los seres de la 
creación, pues debido a su ferviente devoción Yo le lleno con mi amor incesantemente. 
55. Por el amor, él ha podido conocerme: Quién soy Yo y Qué soy Yo. Y una vez que ha 
recibido el Conocimiento, tiene abierta ya la puerta de regreso a Mi Ser. 
56. Con seguridad puede buscar refugio en Mí, no importa cuál sea su karma o el tipo de 
trabajo al que se esté dedicando. De este modo, por mi Gracia, puede alcanzar la Eterna 
Morada de la Dicha. 
57. Desde lo más profundo de tu corazón ofréceme todas las cosas que haces, considerándome 
como el último depositario de tu amor, tu Único Fin. Descansa tu mente en el refugio de la 
meditación, y entrégame tu vida. 
58. Si Me entregas tu vida, por mi Gracia, estarás a salvo de todos los peligros de este mundo, 
al igual que un loto flota sobre las aguas mugrientas. Pero si no te entregas a Mí y desprecias 
mis consejos creyéndote capaz por ti solo, con certeza te digo que te perderás 
irremisiblemente. 
59. Si motivado por el miedo y tu egoísmo, piensas renunciar a la lucha en la batalla de tu 
vida, vana es tu decisión, pues definitivamente la naturaleza te empujará a luchar de un modo 
o de otro. 
60. Debido a que te encuentras sometido a las influencias del karma creado por tus acciones 
en tu vida anterior, a pesar de que engañado por la ilusión y conmovido por tus buenos 
sentimientos no quieras luchar, aun en contra de tu voluntad, tendrás que hacerlo. 
61. ¡Oh Arjuna! Dios mora en el corazón de todos los seres, y en el tuyo propio. Y este 
maravilloso Poder controla a todas las cosas como si fueran sus marionetas, haciéndolas girar 
sobre la línea del tiempo. 
62. ¡Oh guerrero victorioso! Ve a Él y ofrécele tu vida entera si quieres encontrar la salvación. 
Por Su Gracia, conseguirás la paz suprema, regresando así a tu hogar, la Morada Eterna. 
63. Te he revelado la sabiduría de la visión espiritual, y también el Conocimiento que es el 
secreto más alto de todos los misterios ocultos. Medita en ello sumergiendo tu alma en el más 
profundo silencio, y permaneciendo en esta condición, haz lo que quieras con plena libertad. 
64. Escucha: Mi Palabra Suprema es el más profundo secreto del silencio. Y porque te amo, te 
hablaré ahora de la salvación. 
65. Entrégame tu mente y tu corazón, dedícame todas tus ofrendas y adórame; si haces esto, te 
prometo que vendrás a Mí y te harás uno conmigo, pues en verdad te amo. 
66. Deja atrás todas las cosas que te atan y ven a Mí en busca de tu salvación. Yo te libraré de 
todo apego y destruiré la atadura que te une al karma creado por tus acciones. Ya no hay por 
qué temer. 
67. Jamás se han de revelar estos secretos a alguien que no ofrezca su amor, o que no esté 
autodisciplinado, o alguien que no quiere oír o que tan solo pretende discutir. 
68. Mas aquél que, unido a Mí por un estrecho lazo de amor y devoción, le hable de esta 
Suprema Doctrina a aquéllos que buscan el amor y la Verdad, éste en verdad viene a Mí. 
69. Pues éste es el servicio más alto que un hombre puede hacer por Mí. Entre toda la especie 
humana que puebla la tierra, éstos son los hombres que Yo más amo. 
70. La contemplación de la Luz interior a través del ojo espiritual es la adoración de aquél que 
habla de Mí en discursos espirituales y cuyas palabras surgen de la meditación. Lo afirmo con 
certeza. 
71. Y aquél que tan sólo escucha, mas con ferviente fe, limpiando así su corazón de toda duda 
y desconfianza, también se libera de sus sufrimientos y alcanza el estado de dicha que 
corresponde a los hombres que actúan con rectitud. 
72. ¡Oh Arjuna! ¿Has escuchado mis palabras con atención y en comunión silenciosa con tu 
alma? ¿Se ha desvanecido ya la ilusión producida por tu ignorancia, arrasada por el brillo de 
la Luz interior de tu Espíritu? 

ARJUNA: 
73. Por tu Gracia he podido ver mi Luz interior, que ha disipado toda mi ignorancia, 
librándome así de la angustia que en mí producía la ilusión. En mi mente ya no queda duda 
alguna y mi fe en Ti es firme: Ahora puedo decir: ¡Que se haga tu voluntad!

SANJAYA: 
74. Éstas fueron las palabras de gloria que escuché en el diálogo entre Arjuna y el Señor de 
los señores, lo cual arrebató mi alma, dejándome maravillado y en continuo éxtasis. 
75. Mediante un don especial que me fue concedido por Vyasa, he podido escuchar la 
revelación del Silencio Secreto. He podido oír los secretos del Yoga tal y como fueron 
enseñados por Krishna, el Maestro Manifestado. 
76. ¡oh gran rey! Aún recuerdo las palabras de sagrado éxtasis que surgieron en la 
conversación entre Krishna y Arjuna, y mi alma siente un regocijo incontenible. 
77. Y aún recuerdo, y por siempre recordaré, la gloriosa visión del Dios de los dioses, 
desbordándose mi alma en gozo una y otra vez. 
78. Dondequiera que esté Krishna, la Meta Ultima del Yoga, y dondequiera que esté Arjuna, 
el Maestro del arco: allí reina la belleza y la victoria, y el gozo que se experimenta una vez 
alcanzadas todas las virtudes. Tal es mi fe. 

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